Los movimientos antivacunas son parte de los emblemas de la desinformación en torno a las problemáticas globales del último tiempo, relacionadas con el COVID-19.
Las redes sociales han sido uno de los canales de difusión más importantes para estos mensajes. Esto motivó el desarrollo de un estudio en Facebook, para ahondar en cómo se desarrolló este fenómeno al interior de esta red social.