Fiverr nació en 2010 con un nombre que también era su propuesta de valor: encargos digitales a cinco dólares. Un logo, una traducción, una descripción de producto, un vídeo de treinta segundos. Cualquier tarea digital pequeña y bien definida. Dieciséis años después, ese es exactamente el tipo de trabajo que un chatbot resuelve en medio… Continúa leyendo »
La IA mató el Fiverr de los cinco dólares. Ahora Fiverr intenta reinventarse como la plataforma donde contratas proyectos que la IA no puede ejecutar sola.
Fiverr nació en 2010 con un nombre que también era su propuesta de valor: encargos digitales a cinco dólares. Un logo, una traducción, una descripción de producto, un vídeo de treinta segundos. Cualquier tarea digital pequeña y bien definida. Dieciséis años después, ese es exactamente el tipo de trabajo que un chatbot resuelve en medio minuto. Y los números de la empresa reflejan la destrucción con precisión clínica. Lo analiza hoy Javier Lacort en Xataka. Continúa leyendo «La IA mató el Fiverr de los cinco dólares. Ahora Fiverr intenta reinventarse como la plataforma donde contratas proyectos que la IA no puede ejecutar sola.»