Ya no hay dudas sobre la ganada de terreno que progresivamente los vehículos no tripulados han obtenido en las actuales proyecciones de modernización urbana.
Como sistema de reparto, vigilancia o para tareas industriales, el uso de drones funciona de manera probada, pero tiene a cuestas aún una serie de tareas pendientes relativas a sus garantías de seguridad y de respuesta ante accidentes.