
Más allá de las estadísticas que transforman comportamientos en porcentajes y establecen con ello tendencias genéricas, aunque cada vez más cercanas a la personalización, está el análisis de cómo la civilización está recuperando la creatividad y la innovación como uno de los elementos diferenciadores de los animales irracionales.
Las redes sociales nos han hecho visibles y públicos. Hoy, no hace falta más que poner el nombre de una persona en el buscador para que te arroje los resultados que responden íntegramente a ¿quien es? La forma en la que socializamos está al alcance de un clic.
Pero además nos han situado en un nivel en el que los valores, los compromisos, la capacidad de aprendizaje y la ética, son requisitos indispensables para ser parte del universo social.
Nuestras otras métricas, aquellas que pensamos contienen una fuente inagotable de información para expertos en publicidad en búsqueda de la “experiencia del consumidor” la “estrategia de atracción” “la historia de la marca” “la marca en el contenido”, están centradas en las preferencias de los usuarios en las redes.
El consumidor está ávido de información de calidad, de innovación y creatividad, de aprendizajes, de identificación de nuevas oportunidades y de compartir sus propios talentos, experiencias, conocimientos y opiniones. Generamos y consumimos de forma simultánea conformando una espiral de crecimiento hacia la calidad derivada de la suma de influencias. Continúa leyendo «20 cosas que sí se deben compartir en las redes sociales»









