
Conversocial es una plataforma de gestión de medios sociales que en la actualidad soporta Twitter y Facebook, permitiendo a particulares y empresas ofrecer su servicio de atención a clientes a través de dichos medios sociales.
Para ello sólo hay que crearse una cuenta, Starter para un sólo usuario y de manera gratuita, y el resto de los planes, de pago, para organizaciones y empresas, donde un equipo gestionará todas las comunicaciones que reciban y les darán respuestas.
Una vez se tenga cuenta en Conversocial, se procederá a vincular las cuentas de Twitter y Facebook, permitiendo de este modo el seguimiento de las conversaciones a través de los comentarios y tweets de ambos medios sociales para poder darles respuestas, todo a través de las distintas opciones disponibles en el panel de control.
La novedad de esta herramienta es que ya permite seguir los comentarios de Facebook casi en tiempo real, aprovechando que la nueva API de Facebook ofrece datos de los clientes en menor tiempo respecto a la anterior API, lo que se gana en eficiencia a la hora de seguir y dar respuestas a los comentarios de clientes y potenciales clientes.
Enlace: Conversocial | Vía: AllFacebook


A propósito del ciclo de maduración que parece estar enfrentando -específicamente Facebook- y que se visualiza con el declive del polvo de estrellas que despierta todo lo relacionado con la red social, un interesante artículo publicado en 


Negocios e Internet, una combinación explosiva que aúna en los dos conceptos la naturaleza más utópica que evoca éxito, beneficios y consecución de objetivos.
No deja de resultar sorprendente el análisis de las tendencias, marcadas por los sucesos, que nos llevan a vislumbrar una única espiral conformada por los paradigmas tradicionales y los nuevos paradigmas sociales. Una espiral en la que, mientras la crisis estructural, sistémica y global, se consolida como una crisis provocada por el abuso y la vulneración de los valores inherentes a los seres humanos y últimos responsables de la convivencia pacífica y eficiente de las sociedades, el mundo virtual vive su momento de esplendor y sigue caminando hacia un ciclo de maduración que aún no se vislumbra.