Ha pasado más de un año desde que os hablamos acerca de la presentación del Model 3, el coche eléctrico de Tesla que pretende revolucionar el mercado. A pesar de que no había fecha de lanzamiento prevista, el vehículo generó un gran interés y tan solo en el primer día se efectuaron decenas de miles de reservas. Ahora sabemos que las primeras unidades se entregarán a finales de junio.
En concreto, tal y como el propio Elon Musk acaba de anunciar a través de su perfil oficial de Twitter, el día 28 de junio se entregarán las primeras 30 reservas del vehículo. A pesar de que pueda parecer una cifra pequeña, el CEO de Tesla ha confirmado que la producción está creciendo exponencialmente, por lo que en agosto se entregarán alrededor de 100 vehículos y en el mes de septiembre la cifra aumentará hasta las 1500 unidades.
Continuamos hablando acerca de todas las novedades que un gran número de compañías relacionadas con el sector de la tecnología irán dando a conocer durante el CES 2016, una de las ferias de tecnología más esperadas del año. En esta ocasión es el turno del fabricante de automóviles eléctricos Faraday Future (FF), que ha generado mucha expectación durante los últimos meses.
Finalmente, FF ha aprovechado el CES 2016 para mostrar un prototipo conceptual de su primer vehículo, que lleva por nombre FFZero1. A pesar de que su aspecto físico es de lo más futurista, estamos ante un vehículo eléctrico con una serie de características de lo más llamativas. Concretamente, el FFZero1 es capaz de alcanzar más de 320km/h gracias a sus 1000 caballos de potencia (de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos). La compañía ha explicado que el vehículo está basado en lo que en FF denominan «Variable Platform Architecture», un sistema modular que permitirá crear distintas configuraciones del vehículo a partir de un mismo armazón, facilitando así la fabricación de distintas variantes de forma mucho más sencilla.
Dos importantes anuncios ha realizado Ford: el fabricante de autos norteamericano planea una inversión de 4.5 mil millones de dólares (4.5 billions, en inglés) en su industria de autos eléctricos de aquí al 2020, y ya trabaja en prestar, con una flota de vans, un servicio de conductor privado similar al ofrecido por Uber y Lyft.
El CEO de la compañía, Mark Fields, ha sido el encargado de hablar sobre tales proyectos.
Para el primero, como señalan en Reuters, se cuenta que se seguirá con ese enfoque de seguir impulsando la venta de autos eléctricos empezando con una nueva versión del Focus Electric quien llega con una autonomía de 100 millas (160 Kms) y un tiempo de carga de apenas 30 minutos, pero también habrá más modelos totalmente eléctricos junto a nuevos híbridos e híbridos enchufables -de mayor autonomía, según indican-. La idea es que la producción de este tipo de vehículos equivalga al 40% de lo generado por la compañía en el 2020. Continúa leyendo «Ford invertirá ‘billones’ en autos eléctricos, además, planea su competencia a Uber»
Un grupo de académicos y estudiantes de la Universidad de Estambul han logrado completar el desarrollo de un vehículo eléctrico con un futuro de lo más prometedor. En un viaje que comenzó el pasado 15 de septiembre, el vehículo ha recorrido 2.500 kilómetros, a lo largo de seis diferentes ciudades, con un coste eléctrico de solo 17 dólares al cambio (poco más de 13 euros). Despues de viajar a través de por las provincias turcas de Ankara, Samsun, Trabzon, Erzurum, Diyarbakır y Gaziantep, el vehículo fue expuesto en una exhibición que tuvo lugar en la provincia de Kayseri.
Este vehículo ha sido bautizado como T-1, y teniendo en cuenta su eficiencia, resulta sorprendente que haya sido desarrollado por estudiantes de ingenieria que todavía no han terminado la universidad. Sus características no dejan de sorprendernos, y es que con solo 4 horas de carga, es capaz de recorrer 500 kilómetros sin parar. Además, el T-1 tiene un peso de 500kg y alcanza una velocidad de 130 km/h. Para llegar hasta el punto actual, los responsables de su desarrollo han estado trabajando durante 18 meses, y el coste final del vehículo ha sido de 202.000 dólares (algo menos de 160.000 euros). De ahora en adelante, esperan aplicar lo aprendido en el largo viaje para aplicar una serie de mejoras al vehículo.
Sin duda, los cifras logradas por este nuevo vehículo ponen de manifiesto la necesidad de evolucionar hacia vehículos más eficientes y responsables con el medio ambiente.
No cabe duda de que actualmente se está poniendo mucho empeño para encontrar alternativas al petróleo como carburante. Coches híbridos, vehículos eléctricos… la ciencia está innovando continuamente en este campo. El más reciente descubrimiento viene de la mano de una compañía llamada Phinergy, y es que han logrado crear una batería de aluminio-aire que ofrecería una autonomía enorme, permitiendo que los vehículos que montasen estas baterías pudiesen recorrer largas distancias sin tener que realizar una recarga. De hecho, la compañía habría realizado unas pruebas en la que se demuestra cómo un vehículo puede recorrer hasta 1800 kilómetros sin detenerse.
Pero, ¿cómo funciona esta tecnología?
Estas baterías de aluminio-aire hacen uso de un electrodo-aire que es capaz de ‘respirar’ y extraer el oxígeno del aire. Su funcionamiento es similar al de las baterías tradicionales, que almacenan y liberan el oxígeno de los elementos químicos contenidos en un cátodo líquido o sólido. La diferencia es que una batería de este tipo no tiene que recargar el cátodo, por lo que, sumado al hecho de que es mucho más ligera, ofrece mucha más autonomía y potencia. La batería utiliza un electrodo poroso con una gran superficie que se encarga de capturar el oxígeno del aire. Gracias a ello, la reacción causada por el contacto entre el oxígeno y el aluminio permite generar electricidad. El electrodo contiene a su vez un catalizador que impide que el CO2 afecte al funcionamiento de la batería, lo que resuelve un problema común en las baterías basadas en aire: la carbonización causada por la impregnación de dióxido de carbono.
El único inconveniente presente en esta tecnología es que las baterías no serían útiles durante mucho tiempo, ya que a medida que se utilizan se van deteriorando, llegando a un punto en el que hay que sustituir la batería para su reciclaje e instalar una nueva. Para ello, habría que acudir a un centro de servicio técnico de forma periódica cada varios meses, aunque el cambio se haría en tan solo unos segundos. A pesar de ello, como el aluminio es un material altamente reciclable, no genera un impacto en el medio ambiente.
La compañía está experimentando también con otro tipo de baterías, como por ejemplo, una batería de zinc-aire que tiene algunas ventajas respecto da la de aluminio-aire, como una mayor vida útil.
Aunque las tecnologías dedicadas a los coches eléctricos van avanzando y mejorando poco a poco, como ya vimos hace unos días en este artículo, Tesla Motors ha anunciado que permitirá que cualquiera pueda utilizar su tecnología patentada para coches eléctricos.
Lo leemos en un post de su mismo blog, en el que el CEO de la compañía, Elon Musk, comenta que no se iniciará ningún proceso de denuncia o querella contra aquellos que utilicen su tecnología «con buena fe«. El objetivo de Musk con este movimiento es mejorar el mercado de los coches eléctricos, que hasta ahora representan menos del 1% de las ventas de vehículos, y ayudar a dar un paso hacia un mercado más innovador.
En el post comentado, Musk afirma que Tesla Motors fue creado para apoyar el avance del transporte sostenible, y que por lo tanto quieren limpiar el camino para que el hecho de poder utilizar un coche eléctrico de otras compañías no dependa de una simple propiedad intelectual. Sorprende lo que comenta Tesla en una declaración en dicha publicación:
«Al principio estábamos muy preocupados por crear patentes que las otras grandes compañías pudiesen copiar, para después utilizarlas en un sistema de manufactura masivo, ventas y marketing que superasen a Tesla. No podíamos haber estado más equivocados».
Así se hace Tesla, un buen paso para hacer del mundo un lugar más sostenible.
En gran parte, una razón por la que el precio de los coches eléctricos es tan elevado es el coste de las baterías que utilizan. A pesar del precio de estas baterías, uno de los principales problemas que presentan es el elevado tiempo necesario para completar una carga. En los últimos meses se ha mejorado mucho el rendimiento de las baterías actuales y se va aumentando poco a poco su capacidad, pero el problema es que esto se lleva a cabo comprometiendo el coste, la confianza y la seguridad de las mismas. Al parecer, todos estos inconvenientes tienen los días contados, ya que la empresa Power Japan Plus se ha propuesto resolver estos problemas y mejorar el rendimiento de las baterías de los coches eléctricos sin dejar a un lado todo lo demás.
El proyecto se conoce como Ryden o batería de carbono dual. Gracias a su tecnología, permitirá cargas hasta veinte veces más rápidas que las actuales baterías de ion litio, lo que quiere decir que mientras que con una batería tradicional tardaríamos unas cuatro horas en cargar un coche, con la batería Ryden el tiempo se reduciría hasta los doce minutos. Sin duda alguna es aquí donde reside su potencial. Otra de las ventajas es que la batería no genera calor mientras se encuentra en funcionamiento, lo que elimina la necesidad de incluir en los vehículos eléctricos complejos sistemas de enfriamiento de las baterías con el fin de mantener la temperatura a niveles estables, hecho que reduciría el coste de los mismos y aumentaría su seguridad, ya que, por ejemplo, en caso de accidente sería bastante menos probable que se produjese un incendio debido a una explosión.
¿Cómo están fabricadas estas baterías?
El níquel, manganeso y cobalto con los que están fabricadas las baterías tradicionales son uno de los motivos de su elevado precio. Power Japan Plus ha encontrado la forma por la cual ambos electrodos, ánodos y cátodos, están hechos únicamente de carbono, un material mucho más económico. Además, la compañía ha desarrollado lo que denominan ”˜complejo de carbono”™, un carbono orgánico derivado del algodón y apto para su uso en las baterías. Al no contener níquel, manganeso ni cobalto, la batería es también más responsable con el medio ambiente.