El regulador antimonopolio de Corea del Sur ha determinado que Tesla ha omitido información clave sobre el rendimiento de sus coches, debiendo haber explicado a sus clientes que la capacidad de conducción autónoma de sus vehículos puede reducirse al exponerse a temperaturas más frías.
Ahora, la empresa presidida por Elon Musk tiene que pagar una multa de 2,850 millones de wones, cifra equivalente 2,1 millones de euros.