WhatsApp ha empezado a probar los mensajes programados en su beta para Android. La función, detectada por WABetaInfo en la versión 2.26.40.7, permite dejar preparado un texto, un enlace, una foto o un vídeo para que se envíe solo, entre 10 minutos y dos semanas después, incluso si el móvil está sin conexión en ese momento.
De momento solo llega a una parte de los probadores de la beta, y WABetaInfo espera que se amplíe en las próximas semanas. Es una de esas funciones que otras aplicaciones de mensajería tienen desde hace años, y por eso lo interesante no es tanto que llegue como la forma en que WhatsApp ha decidido resolverla.
¿Cómo se programa un mensaje en WhatsApp?
Se escribe el mensaje y se mantiene pulsado el botón de enviar. Aparece una hoja inferior en la que eliges el día y la hora de entrega, y a partir de ahí WhatsApp se encarga del envío.
Con fotos y vídeos el gesto es el mismo: eliges el archivo en la galería y mantienes pulsado enviar. Hay un límite claro: un solo elemento multimedia por mensaje programado. También funciona desde el editor de dibujo, así que puedes retocar una imagen o añadirle un pie de foto antes de dejarla en cola.
Los márgenes son estos:
- Mínimo: 10 minutos desde la hora actual.
- Máximo: dos semanas por delante.
- Contenido: texto, enlaces, fotos y vídeos.
- Chats: individuales y de grupo.
¿Qué pasa si tengo el móvil apagado a la hora del envío?
Según WABetaInfo, el mensaje se entrega a la hora elegida aunque la aplicación esté cerrada o el dispositivo esté sin conexión. Business Today, que cita a WABetaInfo, va más allá y dice que también funciona con el teléfono apagado, algo que el texto de WABetaInfo no menciona.
Ese es el detalle técnico más relevante de toda la función, y también el que queda menos explicado. WABetaInfo asegura que los mensajes programados son compatibles con el cifrado de extremo a extremo, pero no detalla dónde espera el mensaje hasta su hora ni cómo se gestiona esa cola. Para una aplicación que basa su marca en la privacidad, es la pregunta que Meta tendrá que contestar cuando la función salga de la beta.
Las reglas que WABetaInfo ya ha aclarado
Buena parte de las dudas habituales sobre esta función ya tienen respuesta en la información publicada:
- Dónde se gestionan: en una sección propia dentro de la pantalla de información del chat, donde puedes ver los mensajes pendientes, gestionarlos y borrarlos antes de que se envíen.
- Qué ve el destinatario: nada especial. No sabe que el mensaje estaba programado y no recibe ningún aviso si lo borras antes de tiempo.
- Grupos: el mensaje solo llega a quienes eran miembros cuando lo programaste. Si alguien entra después, no lo recibe.
- Compatibilidad: el destinatario no necesita tener la función para recibir un mensaje programado.
La regla de los grupos es la más fina. Evita que un mensaje pensado para un grupo concreto acabe en manos de alguien que se unió más tarde, algo especialmente útil en grupos de trabajo o de comunidades con altas y bajas frecuentes.
¿Por qué ha tardado tanto?
No hay explicación oficial, pero el calendario de la beta muestra un desarrollo largo. Y no es una función nueva en el sector: Telegram la estrenó en septiembre de 2019, con el mismo gesto de mantener pulsado el botón de enviar.
En WhatsApp el proceso ha sido largo. WABetaInfo vio el primer rastro en la beta 2.26.8.11, en febrero de 2026, cuando todavía no estaba disponible para probar y la versión de iOS también estaba en desarrollo. Casi ocho meses después llega a los primeros probadores de Android.
No es la primera vez que WhatsApp se acerca a la idea de «mensajes con hora». En 2025 ya probó los recordatorios personalizados para mensajes ya leídos en la beta de Android, una función que avisa solo a quien la configura. La programación de envíos es el paso lógico siguiente: pasar de recordarte que contestes a contestar por ti a la hora que elijas.
La escala ayuda a entender la prudencia, aunque esto es interpretación y no algo que Meta haya dicho. Mark Zuckerberg anunció en mayo de 2025 que WhatsApp tiene más de 3.000 millones de usuarios al mes. Con esa base, cualquier función que mueva mensajes sin que el usuario esté delante tiene que funcionar a la primera.
Mi lectura es que la función está bien resuelta en lo que se ve: el gesto es el estándar del sector, los límites son razonables y la regla de los grupos demuestra que alguien pensó en los casos incómodos. Lo que no se ve, cómo y dónde espera un mensaje cifrado mientras el teléfono está sin conexión, es justo lo que más interesa en una aplicación de mensajería cifrada.
Si WhatsApp acompaña el lanzamiento general con una explicación técnica de ese punto, esta será una mejora sin letra pequeña. Si no, quedará como otra función cómoda cuyo funcionamiento hay que dar por bueno.