
Bestiario es una empresa dedicada al desarrollo de soluciones interactivas con sede en Barcelona. Desde allí han lanzado Quadrigram (quadrigram.com), una plataforma que aspira a revolucionar la manera de trabajar con datos y de crear visualizaciones personalizadas interactivas.
Ayman Moghnieh, director de la compañía, nos presenta un vídeo donde podemos ver como diversos profesionales (analistas, consultores, investigadores, periodistas e ingenieros) necesitan mantener una relación más íntima y directa con los datos que les rodean y afectan a la toma de decisiones de sus negocios.
Quadrigram permite trabajar fácilmente con una gran variedad de fuentes de información, tales como bases de datos, repositorios y ficheros locales. El sistema de trabajo de Quadrigram se basa en el desarrollo de procesos que forman series de módulos interconectados, aplicando una operación o un control al flujo de datos de cada módulo. Para la fase de visualización, Quadrigram ofrece un extenso catálogo de visualizaciones que pueden ser combinadas.
Además, Quadrigram contiene una colección de plantillas predesarrolladas que reproducen ejemplos típicos para monitorizar, analizar, investigar y comunicar con datos. Cada plantilla puede ser fácilmente transformada en un proyecto personalizado que sirva para analizar los datos de cualquier usuario.
Quadrigram ofrece cuentas para diversos tipos de usuarios, pudiéndose probar gratis durante un mes.






Los usuarios tienen a su disposición, desde Google+, un panel donde podrán observar los diferentes permisos otorgados a las diferentes aplicaciones que usan, donde podrán ver los datos que están compartiendo a las mismas, así como los contactos que pueden ver las actividades realizadas. Otra ventaja que trae a los usuarios es que desde la versión web de cualquier servicio donde se inicia sesión mediante este sistema, les permitirá instalar la correspondiente aplicación móvil para su terminal Android con un simple click. Además, a la hora de compartir actividades desde dichas aplicaciones, se podrán escoger los círculos, cuyos contactos verán publicaciones interactivas que les podrán llevar a las aplicaciones originales para interactuar con los contenidos, por ejemplo, escuchar el tema musical que el usuario inicial ha escuchado.
En el primer paso de un proceso judicial que puede durar años, Facebook ha ganado la batalla, pudiendo seguir con su política de uso de nombre real en Alemania y resto de países europeos, sin permitir apodos.