Cuando accedemos a un sitio web ponemos su nombre en el navegador, y esa información va a nuestro proveedor de servicios para que transforme el nombre en una dirección IP. Después accedemos al servidor donde se encuentra la página y obtenemos el resultado.
Este proceso hace que nuestro historial de navegación, independientemente de si estamos en modo incógnito o no, pase por el ISP, por el proveedor que nos da Internet, o por quien resuelva el DNS, por lo que el anonimato nunca está garantizado. Continúa leyendo «Cloudflare y Apple crean nuevo sistema para que nuestra navegación sea más anónima»