Un nuevo sistema de interfaz cerebro-computadora podría mejorar la calidad de vida de las personas con disfunción motora o parálisis, ayudándolas a ejecutar movimientos.
Un sistema desarrollado por un equipo internacional de investigadores y dirigido por el Instituto de Tecnología de Georgia, permite a sus usuarios imaginar una acción y controlar de forma inalámbrica una silla de ruedas o un brazo robótico.