La preocupación en el mundo literario ha crecido en relación al impacto de la inteligencia artificial en la industria de la escritura.
Recientemente, miles de autores han firmado una carta exigiendo a empresas como OpenAI y Meta que respeten sus derechos de autor y dejen de utilizar su trabajo sin permiso ni compensación. Sin embargo, proteger los derechos de los escritores frente a las tecnologías emergentes no es una tarea fácil.