
Si Amazon tenía un día fuertemente señalado en su calendario, ese día es sin duda el día de hoy, donde a través de un evento en Santa Mónica ha presentado tanto sus nuevos dispositivos Kindle así como una serie de nuevos servicios.
Respecto a los dispositivos tablet tenemos el lanzamiento del tope de gama con el Kindle Fire de 8,9 pulgadas con 32 MB de RAM y tecnología LTE por 499 dólares, que ya se puede reservar y que será enviado a partir del 20 de Noviembre. También renueva el Kindle Fire de 7 pulgadas, el cual incorpora más rapidez y mayor duración de la batería. Entran también en escena Kindle Fire HD, tanto de 7 pulgadas como de 8,9 pulgadas. El lector Kindle actual cambia de nombre, baja de precio, mejora el pase de páginas y dispone de más fuentes, y sale el nuevo Kindle «paperwhite» con soporte WiF y una variante con soporte 3G.
En cuanto a servicios, nos encontramos con el anuncio del Kindle Serials, siendo éste una actualización del Kindle Direct Publishing, que permitirá a los compradores de títulos en curso la recepción de nuevos capítulos de forma gratuita. Pensando en los más jóvenes, tenemos a Kindle Free Time, una nueva característica que permitirá a los padres limitar tanto la duración como capacidades de los tablets cuando caen en manos de sus menores. Kindle Fire y Kindle Fire HD usarán dicha característica.
En cuanto al sistema, se han hecho algunas alusiones, como las mejoras en la interfaz e incluso en las aplicaciones, encontrándose algunas aplicaciones nuevas como su cliente de correo electrónico o una versión particular tanto de Facebook como de Skype. Recientemente los desarrolladores han descubierto que Kindle Fire OS está basado en Android 4.0, como así lo indica TechCrunch.
Dada su complejidad y de que en sus intentos de simplificación en los últimos meses han resultado en vano, 6Wunderkinder ha decidido cortar por lo sano y dejar de desarrollar su servicio de productividad Wunderkit, el cual, a pesar de las críticas favorables recibidas desde su lanzamiento en Febrero de este año, no ha ido cumpliendo con las expectativas, como así lo comunican en su blog oficial.
Las aplicaciones que usan los datos de Twitter para realizar análisis o mostrar cualquier tipo de información están sufriendo cada vez más con los límites que impone la compañía a la hora de acceder a su base de datos.



