TikTok, la popular red social de vídeos cortos, ha aceptado millones de dólares en ingresos publicitarios de compañías que venden productos que afirman garantizar una pérdida de peso extrema a través de bebidas laxantes y regímenes de acondicionamiento físico.
Fuera de la cuestionable ética detrás de esta práctica, se cuestiona que la plataforma haya ido en contra de sus propias políticas, poniendo en tela de juicio su públicamente expresado compromiso con el cuidado de la salud y bienestar de sus usuarios.