Patente describe cómo funcionarán los globos con los que Google pretende ofrecer Internet en zonas remotas

Project Loon

En WWWhatsnew ya os hemos hablado en varias ocasiones acerca de Project Loon, el proyecto en el que Google está trabajando con el objetivo de hacer uso de globos para ofrecer conexión Internet en zonas remotas y paí­ses en ví­as de desarrollo aprovechando las corrientes de aire.

En los últimos dí­as, al popular buscador le ha sido por fin concedida una patente en la que se detallan los métodos que utilizarí­a Google para controlar la altitud de sus globos. Como ya hemos comentado, el objetivo de la compañí­a es combinar los globos con las corrientes de aire con el objetivo de ofrecer conexión en lugares en los que no exista otro modo de acceder a Internet. Los globos de Project Loon se viajarán por la estratosfera (a 20 kilómetros del nivel del mar) y proporcionarán conexión a Internet mediante LTE. Además, se comunicarán entre ellos empleando lásers y tecnologí­a LED. Para controlar en qué dirección debe desplazarse cada globo, Google contempla varios métodos en los que hace uso de algoritmos que se encargarán de dirigir el globo hacia la corriente de aire adecuada para desplazarlo en la dirección correcta. Cada uno de estos globos está compuesto por una envoltura infalible, una cámara de almacenamiento de gas de alta presión y un sistema de energí­a solar. Gracias a estos elementos, será posible aprovechar la energí­a solar para transportar el gas de la envoltura a la cámara de almacenamiento. De esta forma el globo reducirá su nivel de flotabilidad y comenzará a descender, siendo necesario realizar el procedimiento contrario para conseguir que el globo coja altura. Otro de los métodos consiste en pintar la mitad del globo de negro, de modo que cuando sea necesario aumentar la altitud tan solo haya que girar el globo hacia el sol, ya que dado que el color negro absorbe más el calor, el gas se calentará y aumentará el nivl de flotabilidad del globo.

A continuación os dejamos con el ví­deo que desde Patent Yogi han preparado para explicar en qué consiste la patente:

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El Post Imposible: Viaje en Globo y en Paracaí­das

Hace unas semanas Idoia, colega blogger de Ilustrae, entró con contacto con wwwhatsnew para participar en El Post Imposible, una campaña que Vodafone ha realizado con algunos bloggers españoles para promocionar el pack Netbook, que consiste en un portátil Inspiron Mini Dell conectado a Internet a través de un Módem USB 3G.

Ya que Juan Diego se encuentra en estos momentos por tierras brasileñas fuimos yo, Rebeca, su hermana y administradora en wwwhatshot, junto con Alan, uno de los editores del blog, quienes nos animamos a realizar las experiencias de ir en globo y hacer un salto en paracaí­das, respectivamente.

Y es que, como también hemos posteado en wwwhatshot y en elpostimposible, ir en globo o tirarse en paracaí­das no es algo que se pueda hacer todos los dí­as. Ambas experiencias nos llevaban a Alan y a mi hasta Madrid, donde Idoia se encargó de recogernos y dejarnos en la puerta del hotel y de, al dí­a siguiente, llevarme al aeródromo donde empezaba la aventura.

1Aquel dí­a pues una servidora inauguraba su estancia nada y más y nada menos que con un maravilloso viaje en globo, que iba a ser pilotado por el miembro del equipo de TVE “Al Filo de lo Imposible” Laureano Casado. Allí­ estábamos, en el aeródromo del kilómetro 64 de la carretera de Andalucí­a a las 7.00 AM, porque por la mañana es cuando menos aire hace y por lo tanto cuando mejor se vuela, según nos explicaron.

El viaje en globo fue increí­blemente mágico, la sensación es casi como la de flotar por completo, porque no hay sensación de vértigo, ni balanceo, ni temblores: es un movimiento constante, pací­fico y tranquilo donde los haya. Además, tan arriba como estábamos no se oí­a absolutamente nada y el silencio hací­a que el viaje fuese mil veces más agradable, por no hablar del color del cielo, que a esas horas era de un color rojo anaranjado realmente precioso.

En todo momento fuimos informados de la velocidad a la que í­bamos, que era de 18 Kms/h, y de altura que llegamos a alcanzar, que llegó a ser de 500 metros. Después del viaje aterrizamos en la Mesa de Ocaña en un lugar desierto donde el globo y el viento habí­an decidido llevarnos, porque en un globo es imposible controlar la trayectoria y son las corrientes de aire las que deciden tu destino. Y fue allí­ en medio donde, siguiendo lo que dicta una tradición de más de 200 años, Laureano sacó una botella de cava y nos hizo brindar y beber a todos aquellos que habí­amos subido en el globo por primera vez en nuestras vidas. Y más tarde nos regaló un diploma con nuestro nombre, y firmado por él mismo, que certificaba que habí­amos viajado por primera vez en el globo llamado Cirros III.

Como veis, todo estaba preparado con mucho mimo, hasta en el más mí­nimo detalle, y obviamente el indescriptible vuelo junto a estos detalles tan agradables dieron como resultado una pequeña aventura que, estoy segura, no olvidaré nunca.

Al dí­a siguiente le tocaba el turno a Alan, al que el equipo de El Post Imposible llevaron al aeródromo donde se encontraba SkyDive Madrid, la empresa que se encargaba de realizar los saltos en paracaí­das.

Eran las 12.00 AM y todo fue bastante rápido, lo suficiente como para que Alan no pensara demasiado en lo que estaba a punto de hacer. Al poco de llegar y de visitar un poco las instalaciones, el instructor de paracaidismo Houdi dio unas clases a Alan sobre posicionamiento y posturas que debí­a adoptar en el aire para que todo fuera bien, haciendo bromas continuamente y relajando considerablemente el ambiente.

2Y en cuestión de pocos minutos allí­ estaba Alan, montado en el avión que iba a subirles a 4.000 metros, atado a su instructor, con su pack Netbook y su Módem USB 3G posteando impresiones justo antes de saltar.

Lo siguiente fue el salto y para entender lo que Alan experimentó sólo hací­a falta verle la cara. Al principio bajó un poco desorientado del paracaí­das, pero en cinco minutos ya estaba dando botes, explicando que lo mejor de todo habí­a sido la caí­da libre y diciéndonos que querí­a volver a saltar en cuanto tuviera otra oportunidad. Estuvo alucinando durante todo el dí­a, al fin y al cabo volar por el aire y caer a 200 Kms/h no es algo que se haga todos los dí­as, y menos por gentileza de Vodafone y el equipo de El Post Imposible.

En fin: después de ver las fotos y los ví­deos creo que os hemos convencido de que nuestras experiencias fueron únicas e irrepetibles, y desde este mismo post agradecemos la increí­ble acogida de la gente de El Post Imposible y su compañí­a en todo momento durante este viaje promocional del pack Netbook.