El Post Imposible: Viaje en Globo y en Paracaí­das

Publicado el

Hace unas semanas Idoia, colega blogger de Ilustrae, entró con contacto con wwwhatsnew para participar en El Post Imposible, una campaña que Vodafone ha realizado con algunos bloggers españoles para promocionar el pack Netbook, que consiste en un portátil Inspiron Mini Dell conectado a Internet a través de un Módem USB 3G.

Ya que Juan Diego se encuentra en estos momentos por tierras brasileñas fuimos yo, Rebeca, su hermana y administradora en wwwhatshot, junto con Alan, uno de los editores del blog, quienes nos animamos a realizar las experiencias de ir en globo y hacer un salto en paracaí­das, respectivamente.

Y es que, como también hemos posteado en wwwhatshot y en elpostimposible, ir en globo o tirarse en paracaí­das no es algo que se pueda hacer todos los dí­as. Ambas experiencias nos llevaban a Alan y a mi hasta Madrid, donde Idoia se encargó de recogernos y dejarnos en la puerta del hotel y de, al dí­a siguiente, llevarme al aeródromo donde empezaba la aventura.

1Aquel dí­a pues una servidora inauguraba su estancia nada y más y nada menos que con un maravilloso viaje en globo, que iba a ser pilotado por el miembro del equipo de TVE “Al Filo de lo Imposible” Laureano Casado. Allí­ estábamos, en el aeródromo del kilómetro 64 de la carretera de Andalucí­a a las 7.00 AM, porque por la mañana es cuando menos aire hace y por lo tanto cuando mejor se vuela, según nos explicaron.

El viaje en globo fue increí­blemente mágico, la sensación es casi como la de flotar por completo, porque no hay sensación de vértigo, ni balanceo, ni temblores: es un movimiento constante, pací­fico y tranquilo donde los haya. Además, tan arriba como estábamos no se oí­a absolutamente nada y el silencio hací­a que el viaje fuese mil veces más agradable, por no hablar del color del cielo, que a esas horas era de un color rojo anaranjado realmente precioso.

En todo momento fuimos informados de la velocidad a la que í­bamos, que era de 18 Kms/h, y de altura que llegamos a alcanzar, que llegó a ser de 500 metros. Después del viaje aterrizamos en la Mesa de Ocaña en un lugar desierto donde el globo y el viento habí­an decidido llevarnos, porque en un globo es imposible controlar la trayectoria y son las corrientes de aire las que deciden tu destino. Y fue allí­ en medio donde, siguiendo lo que dicta una tradición de más de 200 años, Laureano sacó una botella de cava y nos hizo brindar y beber a todos aquellos que habí­amos subido en el globo por primera vez en nuestras vidas. Y más tarde nos regaló un diploma con nuestro nombre, y firmado por él mismo, que certificaba que habí­amos viajado por primera vez en el globo llamado Cirros III.

Como veis, todo estaba preparado con mucho mimo, hasta en el más mí­nimo detalle, y obviamente el indescriptible vuelo junto a estos detalles tan agradables dieron como resultado una pequeña aventura que, estoy segura, no olvidaré nunca.

Al dí­a siguiente le tocaba el turno a Alan, al que el equipo de El Post Imposible llevaron al aeródromo donde se encontraba SkyDive Madrid, la empresa que se encargaba de realizar los saltos en paracaí­das.

Eran las 12.00 AM y todo fue bastante rápido, lo suficiente como para que Alan no pensara demasiado en lo que estaba a punto de hacer. Al poco de llegar y de visitar un poco las instalaciones, el instructor de paracaidismo Houdi dio unas clases a Alan sobre posicionamiento y posturas que debí­a adoptar en el aire para que todo fuera bien, haciendo bromas continuamente y relajando considerablemente el ambiente.

2Y en cuestión de pocos minutos allí­ estaba Alan, montado en el avión que iba a subirles a 4.000 metros, atado a su instructor, con su pack Netbook y su Módem USB 3G posteando impresiones justo antes de saltar.

Lo siguiente fue el salto y para entender lo que Alan experimentó sólo hací­a falta verle la cara. Al principio bajó un poco desorientado del paracaí­das, pero en cinco minutos ya estaba dando botes, explicando que lo mejor de todo habí­a sido la caí­da libre y diciéndonos que querí­a volver a saltar en cuanto tuviera otra oportunidad. Estuvo alucinando durante todo el dí­a, al fin y al cabo volar por el aire y caer a 200 Kms/h no es algo que se haga todos los dí­as, y menos por gentileza de Vodafone y el equipo de El Post Imposible.

En fin: después de ver las fotos y los ví­deos creo que os hemos convencido de que nuestras experiencias fueron únicas e irrepetibles, y desde este mismo post agradecemos la increí­ble acogida de la gente de El Post Imposible y su compañí­a en todo momento durante este viaje promocional del pack Netbook.

2 comentarios en “El Post Imposible: Viaje en Globo y en Paracaí­das

  1. Que suerte ir con un profesional con tanta experiencia!!! Yo volé en globo por Segovia con mi familia (regalo del dí­a de la madre) con Aerodifusión (https://www.paseosenglobo.com/) y estoy deseando repetir la experiencia con algunos amigos. Lo del paracauidas también me gustarí­a probarlo pero me da más cosilla… que suerte que os invitaran!Saludos!