Michaela “Michi Benthaus”, ingeniera aeroespacial alemana de 33 años, acaba de marcar un hito al convertirse en la primera usuaria de silla de ruedas que viaja al espacio. Lo hizo en un vuelo comercial de Blue Origin a bordo de New Shepard, un sistema diseñado para realizar vuelos suborbitales de corta duración que permiten vivir… Continúa leyendo »

Durante años, observar la actividad del cerebro ha sido un ejercicio parecido a intentar seguir una conversación en una discoteca: hay señales valiosas, sí, pero también mucho “ruido” y un foco muy potente apuntando a la pista. La novedad que describe un equipo ligado a Brown University es un cambio de estrategia: en lugar de… Continúa leyendo »

Perder una muela es una de esas experiencias que te recuerdan que el cuerpo tiene fecha de caducidad en algunas funciones. Cuando somos pequeños, el recambio dental ocurre casi como magia doméstica: se cae un diente, aparece otro, y el “hueco” dura poco. En la vida adulta, el guion cambia y lo que se pierde… Continúa leyendo »

Una ingeniera aeroespacial alemana hace historia: Michi Benthaus, primera persona usuaria de silla de ruedas en viajar al espacio

Michaela “Michi Benthaus”, ingeniera aeroespacial alemana de 33 años, acaba de marcar un hito al convertirse en la primera usuaria de silla de ruedas que viaja al espacio. Lo hizo en un vuelo comercial de Blue Origin a bordo de New Shepard, un sistema diseñado para realizar vuelos suborbitales de corta duración que permiten vivir unos minutos de ingravidez. La misión despegó desde el oeste de Texas el 20 de diciembre y, en apenas unos diez minutos, la cápsula alcanzó y rebasó la línea de Kármán, el umbral que suele utilizarse como frontera entre la atmósfera y el espacio, a unos 100 kilómetros de altitud.

La escena posterior al aterrizaje fue tan sencilla como potente: Benthaus salió de la cápsula y, en un vídeo retransmitido, describió la experiencia como “lo más increíble”, animando a no abandonar los sueños. El mensaje emociona, sí, pero su relevancia va más allá de lo inspiracional: su vuelo abre una conversación concreta sobre accesibilidad y diseño en el turismo espacial, un sector que hasta ahora se había asociado más a la exclusividad que a la diversidad. Continúa leyendo «Una ingeniera aeroespacial alemana hace historia: Michi Benthaus, primera persona usuaria de silla de ruedas en viajar al espacio»

70 nuevas especies en un año: lo que revela esta ola de hallazgos del Museo Americano de Historia Natural

Cuando un equipo anuncia más de 70 especies nuevas para la ciencia en un solo año, la tentación es imaginar una expedición épica con linternas en la selva. Parte de la historia va por ahí, sí, pero el dato interesante es otro: muchas de esas especies no “aparecieron” en un lugar remoto, sino en cajones y vitrinas. Investigadores del American Museum of Natural History (AMNH) han descrito este año un abanico que va desde dinosaurios con plumas hasta moscas preservadas en ámbar, peces confundidos durante años y un mineral que no había sido documentado. La sensación es parecida a revisar un trastero familiar y descubrir fotos que cambian la historia de la familia: estaban ahí, faltaba la mirada y las herramientas para entenderlas.

La propia institución lo plantea como una prueba de dos cosas: la riqueza real de la vida en la Tierra y el valor de las colecciones científicas que conservan “instantáneas” del planeta a lo largo de generaciones, en palabras de Cheryl Hayashi, directiva científica del museo. Esa idea, por sí sola, explica por qué un museo no es un almacén de curiosidades, sino un laboratorio con memoria. Continúa leyendo «70 nuevas especies en un año: lo que revela esta ola de hallazgos del Museo Americano de Historia Natural»

Urano y Neptuno podrían ser más “rocosos” de lo que pensábamos: el modelo que pone en duda a los gigantes helados

Durante décadas, Urano y Neptuno han llevado la etiqueta de gigantes helados casi por inercia: planetas grandes, lejanos, fríos y con interiores donde el agua y otros compuestos volátiles deberían estar en forma de “hielo” comprimido. El problema es que ese nombre suena más preciso de lo que realmente es. Un estudio publicado el 10 de diciembre en Astronomy & Astrophysics propone que sus interiores podrían contener bastante más roca de lo que suele asumirse, algo que abre la puerta a describirlos, en ciertos escenarios, como gigantes rocosos.

La idea no es que Urano y Neptuno sean “bolas de piedra” como la Tierra, sino que la proporción entre roca y agua en sus capas profundas podría estar más inclinada hacia materiales rocosos de lo que se ha popularizado. Esa matización importa porque, en planetología, el nombre condiciona las preguntas que hacemos: si damos por hecho que el “hielo” domina, buscamos explicaciones y modelos que encajen con esa premisa. Continúa leyendo «Urano y Neptuno podrían ser más “rocosos” de lo que pensábamos: el modelo que pone en duda a los gigantes helados»

CaBLAM: el sensor bioluminiscente que permite ver neuronas “encendiéndose” sin láseres

Durante años, observar la actividad del cerebro ha sido un ejercicio parecido a intentar seguir una conversación en una discoteca: hay señales valiosas, sí, pero también mucho “ruido” y un foco muy potente apuntando a la pista. La novedad que describe un equipo ligado a Brown University es un cambio de estrategia: en lugar de iluminar el tejido desde fuera, han conseguido que ciertas neuronas actúen como pequeñas bombillas vivas. La técnica se apoya en bioluminiscencia, el mismo fenómeno que hace brillar a algunas medusas o luciérnagas, adaptado con ingeniería molecular para convertir la actividad neuronal en luz visible.

La propuesta no nació ayer. El grupo liderado por Christopher Moore, investigador en ciencia cerebral, llevaba tiempo dándole vueltas a una pregunta simple y ambiciosa: ¿y si el cerebro pudiera “contarnos” lo que hace sin necesidad de dispararle luz desde fuera? Ese planteamiento, que suena casi poético, tiene consecuencias muy prácticas para laboratorios que trabajan con animales vivos y necesitan registrar actividad durante periodos largos sin degradar la señal ni dañar el tejido. Continúa leyendo «CaBLAM: el sensor bioluminiscente que permite ver neuronas “encendiéndose” sin láseres»

Entrelazamiento cuántico para coordinar drones en desastres: la apuesta de Virginia Tech por comunicarse sin red

Cada vez que enviamos un correo, un mensaje o un paquete de datos, hacemos un pequeño acto de fe: confiamos en que esa información atravesará infraestructuras compartidas, saltará entre antenas, routers y servidores, y llegará sin ser interceptada ni degradada. En condiciones normales, ese “viaje” funciona razonablemente bien. En un incendio forestal, un terremoto o una inundación, esa misma ruta puede convertirse en una carretera cortada: cae la cobertura, se saturan las redes, fallan enlaces inalámbricos o se pierde conectividad por daños físicos.

El equipo de Alexander DeRieux, doctorando en Virginia Tech, y el profesor Walid Saad, ha planteado una alternativa poco intuitiva: no “mandar” la información por la red tal como la entendemos, sino apoyarse en una propiedad física llamada entrelazamiento cuántico. La idea, divulgada por Phys.org y atribuida a Virginia Tech, se concretó en un marco de trabajo llamado eQMARL y se difundió en forma de preprint en arXiv (DeRieux y colaboradores, 2024; DOI: 10.48550/arxiv.2405.17486). Continúa leyendo «Entrelazamiento cuántico para coordinar drones en desastres: la apuesta de Virginia Tech por comunicarse sin red»

Un modelo de cerebro “con piezas reales” aprende como los animales y destapa neuronas que empujan al error

Imaginar un cerebro en una pantalla suele sonar a caricatura: una red que aprende porque le damos miles de ejemplos, ajusta parámetros y acierta. El trabajo que acaba de publicarse en Nature Communications va por otra ruta. Un equipo con investigadores de Dartmouth College, el MIT y la Universidad Estatal de Nueva York en Stony Brook ha construido un modelo biomimético del cerebro desde cero, intentando respetar no solo “qué calcula” el sistema, sino “cómo” lo hace: con conexiones neuronales plausibles, señales eléctricas y química cerebral, y una arquitectura por regiones que recuerda a la biología. El resultado es llamativo por dos motivos: el modelo aprende una tarea visual sencilla con un progreso tan irregular como el de animales de laboratorio y, mientras lo hace, deja ver un tipo de actividad neuronal que había pasado desapercibida en datos reales, según relata el propio equipo en la nota institucional del MIT y el artículo científico.

La prueba es una de esas tareas que, a ojos humanos, parecen casi un juego de mesa: se muestran patrones de puntos y el sujeto (animal o simulación) debe decidir a cuál de dos categorías pertenece lo que ve. La gracia está en que no basta con “ver puntos”; hay que extraer una regla de clasificación. Lo sorprendente es que el modelo no fue entrenado con registros de animales. Primero se diseñó para que fuera biológicamente verosímil; solo después se le planteó la tarea, y entonces se compararon sus trazas con las de animales que ya habían hecho el experimento. Continúa leyendo «Un modelo de cerebro “con piezas reales” aprende como los animales y destapa neuronas que empujan al error»

Nueva York aprueba la RAISE Act: qué obliga a las grandes IA y por qué abre otro frente con Washington

Nueva York acaba de dar un paso que llevaba meses cocinándose a fuego lento: la gobernadora Kathy Hochul ha firmado la RAISE Act, una norma centrada en seguridad y transparencia en IA que convierte al estado en uno de los primeros grandes territorios de EE. UU. en exigir cuentas claras a los desarrolladores más potentes. La noticia, adelantada por TechCrunch, llega tras un tira y afloja político en el que el sector tecnológico intentó suavizar el alcance de la medida y en el que, según The New York Times, se negociaron cambios… pero para el año que viene, no para frenar la firma ahora.

La idea de fondo es sencilla de entender con un ejemplo cotidiano: si un edificio es tan grande que un incendio puede afectar a todo el barrio, no basta con confiar en que su sistema antiincendios “seguro que funciona”. Se piden inspecciones, protocolos y la obligación de avisar rápido si ocurre un incidente. Con la RAISE Act, Nueva York trata a los sistemas de IA de gran escala como esa infraestructura crítica: útil, sí, pero con riesgos que conviene vigilar con reglas verificables. Continúa leyendo «Nueva York aprueba la RAISE Act: qué obliga a las grandes IA y por qué abre otro frente con Washington»

IA generativa para trazar rutas espaciales: el método de Princeton que acelera el diseño de trayectorias

Cuando pensamos en misiones a Marte o en sobrevuelos de lunas de Saturno, solemos imaginar una nave “siguiendo un plan” como si fuese un tren en sus raíles. La realidad se parece más a conducir con niebla y con un walkie-talkie que tarda en responder. Las sondas mantienen contacto constante con el control de misión en la Tierra y, ante cualquier ajuste, se inicia un intercambio: la nave envía datos, en Tierra se recalcula, se responde y la instrucción vuelve a viajar por el espacio. Ese retardo es inevitable por las distancias, y puede convertirse en un freno cuando el objetivo científico exige una precisión quirúrgica.

Un ejemplo muy gráfico es el que plantea el equipo de Ryne Beeson, profesor de ingeniería mecánica y aeroespacial en Princeton: atravesar los géiseres de Encelado justo cuando brotan. Es el tipo de maniobra que pide “llegar a la hora exacta” y corregir en el último momento si hace falta. En la Tierra, los vehículos autónomos ya ajustan su ruta en tiempo real sin pedir permiso a nadie. En el espacio, esa autonomía plena todavía no es habitual: las naves siguen dependiendo de la comunicación con Tierra para decisiones críticas, según explican los investigadores. Continúa leyendo «IA generativa para trazar rutas espaciales: el método de Princeton que acelera el diseño de trayectorias»

CRISPR sin tijeras: la edición epigenética que apaga y enciende genes sin cortar el ADN

Durante la última década, CRISPR se ha convertido en el “buscador y reemplazador” más famoso de la biología. En su versión clásica, encuentra una secuencia concreta del ADN y la corta para desactivar un gen o para intentar corregirlo. Ese gesto —cortar— es potente, pero también delicado: cuando abres una doble hélice como quien hace una obra en casa, hay riesgo de que aparezcan grietas en paredes que no querías tocar.

Un equipo de UNSW Sydney propone una alternativa que suena más suave y, si se confirma en los siguientes pasos, podría ser más segura para ciertos usos terapéuticos: edición epigenética basada en CRISPR. En lugar de “tijeras”, el sistema se usa como un GPS molecular que lleva herramientas químicas a un punto exacto del genoma para cambiar su comportamiento sin alterar la secuencia de letras. El trabajo, realizado con colaboradores de St Jude Children’s Research Hospital, se publicó en Nature Communications y se apoya en una idea tan sencilla como útil: a veces no hace falta reescribir el texto; basta con quitar un candado que lo mantiene cerrado. Continúa leyendo «CRISPR sin tijeras: la edición epigenética que apaga y enciende genes sin cortar el ADN»

Rhino Linux vs EndeavorOS: cómo elegir entre dos rolling release “amables” con bases muy distintas

Elegir una distribución rolling release es como preferir un servicio de streaming frente a comprar temporadas completas en DVD. No esperas a un “gran lanzamiento” cada cierto tiempo; recibes mejoras pequeñas y frecuentes, con parches de seguridad, correcciones y versiones nuevas de aplicaciones conforme están listas. La promesa es tentadora: sistema siempre al día y menos ceremonias de actualización mayor.

La otra cara de esa moneda es que el flujo constante de cambios exige un poco más de atención. No suele ser dramático, pero conviene asumir que, de vez en cuando, una actualización puede traer un ajuste que te obligue a reiniciar, a revisar un aviso del proyecto o a tener una mínima familiaridad con cómo se mantiene el sistema. En ese contexto aparecen Rhino Linux y EndeavorOS, dos propuestas que persiguen lo mismo —actualización continua— desde caminos muy distintos. Continúa leyendo «Rhino Linux vs EndeavorOS: cómo elegir entre dos rolling release “amables” con bases muy distintas»