Lo de tocar botones de un ascensor o de un cajero automático, o abrir la puerta del baño de un restaurante con las manos «desnudas», tiene los días contados.
Cada vez más nos damos cuenta de la importancia que tiene la higiene personal a la hora de mantener nuestra salud y evitar contagios, pero no podemos confiar en que todo el mundo siga las reglas: las puertas de espacios públicos están muy sucias, y los botones de un cajero automático son de otro mundo (no es algo que se limpie con frecuencia). Continúa leyendo «Un invento para imprimir en 3D y no volver a tocar una puerta o un botón»