CMF, la marca asequible de Nothing, ha lanzado sus primeros altavoces: el Speaker S, por 59 euros, y el Speaker M, por 99 euros. Los dos tienen Bluetooth 6.0, certificación IP68, hasta 18 horas de autonomía y un frontal que se quita y se cambia.
Nothing los presentó el 12 de octubre de 2026 en su comunidad oficial, y ya se venden en nothing.tech y en tiendas asociadas. La pregunta interesante no es si suenan bien, que eso habrá que medirlo, sino si el diseño personalizable basta para hacerse un hueco en una categoría tan saturada.
¿En qué se diferencian el Speaker S y el Speaker M?
El S es el pequeño y el M el grande. Comparten conectividad, resistencia y funciones, pero el M tiene más potencia y un sistema de dos vías.
- CMF Speaker S (59 euros): un altavoz de rango completo de 45 mm con dos radiadores pasivos, hasta 10 W RMS, respuesta de 70 Hz a 20 kHz y batería de 2.600 mAh. Pesa 334 gramos y mide 130,5 × 85 × 44 mm, según su ficha técnica oficial.
- CMF Speaker M (99 euros): woofer y tweeter separados en caja sellada, 35 W RMS, respuesta de 60 Hz a 20 kHz y batería de 4.900 mAh. Pesa 602 gramos y mide 220 × 85 × 54 mm, según su página de producto.
Los dos prometen hasta 18 horas de música con el volumen al 50 % y el refuerzo de graves activado. La carga completa tarda unas 3 horas y 10 minutos de carga dan alrededor de una hora de uso. En Reino Unido cuestan 49 y 99 libras, y en Estados Unidos, 59 y 109 dólares.
El salto de 10 a 35 W y el paso a dos vías justifican la diferencia de precio sobre el papel. Para un escritorio o una mochila, el S tiene más sentido. Para una terraza, el M.
¿Qué ofrecen además del diseño?
La resistencia es el dato más serio. Los dos tienen IP68 y aguantan sumergidos hasta 1,5 metros durante 30 minutos en agua dulce, según Nothing.
En conectividad llevan Bluetooth 6.0 con más de 100 metros de alcance, conexión simultánea a dos dispositivos, emparejamiento por NFC y Fast Pair con dispositivos de Nothing, Google y Windows. También admiten audio por USB-C con una latencia inferior a 60 milisegundos. Los códecs son AAC y SBC, y LC3 solo para Auracast.
Precisamente Auracast es lo más útil del paquete. El modo fiesta sincroniza varios altavoces, incluidos modelos compatibles de otras marcas, según la nota de Nothing. Dos unidades iguales se pueden emparejar además en estéreo.
Hay ecualización adaptativa (desde la aplicación Nothing X), cuatro preajustes (Balanced, More Bass, More Treble y Voice), un modo de escena ampliada y un modo noche que recorta los graves y limita el volumen a cerca del 60 % del modo estándar.
Paneles intercambiables: ¿truco o argumento de compra?
El frontal y la rueda de volumen se desmontan con un interruptor de bloqueo en la parte trasera. Nothing enlaza además una guía para imprimir en 3D una rueda de recambio. Hay cuatro colores: gris oscuro, blanco, turquesa y naranja.
Es coherente con lo que CMF ha sido desde el principio: la marca de productos baratos de Nothing que compite más por diseño físico que por especificaciones. Y encaja con el momento de la empresa: en 2025, Nothing anunció que convertiría a CMF en una filial independiente con sede en India, y abrir categorías nuevas es la forma lógica de darle volumen.
Mi lectura: sobre el papel, IP68, Bluetooth 6.0 y Auracast por 59 euros es un paquete completo, y lo que hace interesante al Speaker S es la parte técnica, no la estética. El M lo tiene más difícil: cuesta 40 euros más y su argumento diferencial, más potencia y dos vías, es justo el que no se puede juzgar sin escucharlo. Falta lo más importante: pruebas de sonido independientes. Las cifras de potencia y autonomía son las de Nothing, medidas en sus condiciones. Hasta que alguien las mida, los paneles de colores venden mejor que los vatios.