El equipo de Microsoft está trabajando en una nueva actualización de Windows, y de a poco va compartiendo algunas de las características que los usuarios disfrutarán.
Una de ellas, que por el momento se llama Power Throttling, promete ayudarnos a ahorrar batería controlando el consumo de las aplicaciones que funcionan en segundo plano.
La idea es que esta función pueda detectar aquellas aplicaciones que son imprescindibles para el flujo de trabajo del usuario, para darles prioridad al momento de gestionar los recursos del equipo. Y dejar de lado las apps que no son importantes para las tareas que se están realizando.









