La promesa de la fibra óptica nunca incluyó este efecto secundario: cuanto más rápido es tu internet, mas probable es que estés gordo. Lo dijo, con datos sobre la mesa, un equipo de investigadores de las universidades Monash, Melbourne y RMIT en Australia que en 2024 publicó un análisis sobre el impacto de las conexiones de banda ancha en la salud pública. La cifra que más se repite del estudio es directa: un aumento de 1 por ciento en la adopción de internet de alta velocidad eleva el índice de masa corporal medio de la población alrededor de un 4 por ciento. Llevo cubriendo bienestar digital desde 2017 y rara vez había visto una correlación tan limpia entre infraestructura tecnológica y salud poblacional. Para entender por qué importa, conviene mirar cómo se comporta la precisión real de las apps de salud y bienestar que prometen compensarlo.
Continúa leyendo «El internet de alta velocidad: ¿una nueva amenaza para la salud pública?»