2025 ha sido uno de esos años en los que el termómetro y las noticias parecen ponerse de acuerdo para incomodar. Las emisiones globales de gases de efecto invernadero volvieron a marcar máximos y la temperatura media del planeta se colocó entre las más altas registradas. A la vez, los impactos han sido muy concretos: incendios, inundaciones y daños millonarios que no se quedan en gráficos, sino en casas perdidas, negocios cerrados y comunidades enteras rehaciendo su vida.
El contexto político tampoco ayudó. En Estados Unidos, el giro de la administración Trump se notó en decisiones que, según la propia cobertura internacional, incluyeron la salida del Acuerdo de París, recortes a la investigación climática y la cancelación de apoyos a proyectos de tecnología climática. Cuando la economía más grande del mundo frena, el resto lo siente, como cuando en un edificio alguien apaga el ascensor: todos siguen subiendo, pero cuesta más.
Con ese panorama, conviene agarrarse a lo que sí se movió en la dirección correcta. No para maquillarlo, sino para entender qué engranajes están funcionando y dónde se podría acelerar. Continúa leyendo «Señales alentadoras en el clima de 2025: cuatro pistas de que la transición sigue viva»