Samsung lleva años jugando con dos asistentes en paralelo: Bixby como opción propia y Google Assistant (y más recientemente Gemini) como el cerebro conversacional de Google en Android. Con la llegada de One UI 8.5 y la familia Galaxy S26, esa convivencia pasa de dúo a trío: la compañía ha confirmado una integración profunda de… Continúa leyendo »

En un lugar que hoy parece hecho solo de arena, silencio y horizonte, un equipo de paleontólogos encontró piezas que cuentan una historia muy distinta. En Jenguebi, una zona remota del Sahara en Níger, han aparecido fósiles de una nueva especie de Spinosaurus. El descubrimiento, divulgado por Reuters y descrito en la revista Science, pone… Continúa leyendo »

Los contratos inteligentes son como máquinas expendedoras que viven en una blockchain: metes una condición y, si se cumple, sueltan el resultado sin pedir permiso a nadie. El problema es que, cuando esa máquina custodia valor real, un tornillo mal puesto puede convertirse en una puerta trasera. OpenAI recuerda que estos contratos llegan a proteger… Continúa leyendo »

Steerling-8B, el LLM que quiere “explicar sus deberes” token a token

Cualquiera que haya trabajado con un modelo de lenguaje grande conoce esa sensación: el sistema da una respuesta convincente, pero cuando preguntas “¿por qué?”, empieza el misterio. A veces el problema se llama alucinaciones; otras, comportamientos difíciles de corregir que aparecen tras un ajuste fino; otras, sesgos y asociaciones que se cuelan como ruido en una conversación aparentemente neutra. El resultado es parecido a pedirle a un estudiante que te muestre el procedimiento y que solo te entregue el número final.

En ese contexto, Guide Labs, una startup de San Francisco fundada por Julius Adebayo (CEO) y Aya Abdelsalam Ismail (chief science officer), ha presentado lo que describe como una nueva vía para la interpretabilidad: un modelo abierto de 8.000 millones de parámetros, Steerling-8B, cuyo diseño pretende que cada token generado pueda rastrearse hasta su origen en los datos de entrenamiento. La noticia se dio a conocer en TechCrunch, que detalla la propuesta como un intento de convertir la interpretabilidad en algo menos parecido a “neurociencia” y más a ingeniería. Continúa leyendo «Steerling-8B, el LLM que quiere “explicar sus deberes” token a token»

La batalla silenciosa de la IA contra los PDF: por qué el formato más común sigue siendo un dolor de cabeza

El PDF es ese formato que casi nadie elige con ilusión, pero que todo el mundo usa. Sirve para enviar contratos, facturas, informes, escaneos, formularios y expedientes completos. Funciona como una caja de zapatos: lo metes todo dentro y, desde fuera, parece ordenado. El problema llega cuando intentas encontrar algo concreto sin vaciarla entera. Para una persona, abrir un documento y leerlo es rutinario. Para una IA que pretende resumir, indexar, buscar, relacionar y estructurar datos, el PDF puede convertirse en una trampa.

En una investigación publicada por The Verge, el periodista Josh Dzieza describía un caso muy ilustrativo: miles de páginas y millones de archivos en PDF publicados por el gobierno de Estados Unidos en el contexto de documentos relacionados con Jeffrey Epstein, con un OCR aplicado, pero tan deficiente que los archivos quedaban casi inutilizables para búsquedas fiables. The Verge contaba cómo Luke Igel y otras personas intentaban seguir hilos de conversación en cadenas de emails confusas dentro de visores “toscos” y sin un índice que ayudara. La situación suena familiar: tienes el archivo, pero no tienes “la llave” para sacarle partido. Continúa leyendo «La batalla silenciosa de la IA contra los PDF: por qué el formato más común sigue siendo un dolor de cabeza»

LinkerBot y la nueva generación de manos robóticas que quieren imitar la destreza humana

Cuando pensamos en robots humanoides, solemos imaginar piernas que caminan o cabezas que giran. El verdadero cuello de botella suele estar más abajo: en la mano robótica. La diferencia entre un robot que mueve cajas y otro que puede abotonar una camisa, manipular una placa electrónica o tocar una melodía al piano está en la finura del control, en esa “sensación” de movimiento que los humanos damos por hecha. Según ha contado Interesting Engineering, la startup china LinkerBot se ha propuesto atacar justo ese punto con una familia de manos diseñadas para tareas delicadas con un nivel de precisión cercano al humano.

La empresa, con sede en Pekín y fundada en 2023 por Alex Zhou Yong, se presenta con una ambición que suena casi como un lema de artes marciales aplicado a la robótica: fabricar muchas manos, aprender muchas habilidades y, con ello, acercar el comportamiento de una mano artificial al repertorio cotidiano de una mano real. Es una idea sencilla de explicar y compleja de ejecutar: no basta con que la mano tenga “dedos”; esos dedos deben coordinarse como una orquesta, con tempos distintos y microajustes constantes. Continúa leyendo «LinkerBot y la nueva generación de manos robóticas que quieren imitar la destreza humana»

Claude Code Security: cuando la IA deja de “buscar patrones” y empieza a pensar como un investigador

Durante años, gran parte del análisis de vulnerabilidades ha funcionado como un perro rastreador: excelente siguiendo olores ya identificados, menos útil cuando el rastro es nuevo. Herramientas como CodeQL (y lo que se apoya en ella, incluido GitHub Advanced Security) son potentes detectando clases de fallos bien descritas: patrones de código, flujos de datos típicos, llamadas peligrosas y reglas que se van refinando con el tiempo. El giro que plantea Anthropic con Claude Code Security es otro: pasar de un enfoque “catálogo de reglas” a uno de análisis por razonamiento, donde el sistema intenta entender la intención del código, sus precondiciones y sus consecuencias, como lo haría un investigador humano.

Según lo publicado por VentureBeat, Anthropic tomó su modelo más avanzado, Claude Opus 4.6, lo puso frente a bases de código open source en producción y detectó más de 500 vulnerabilidades de alta severidad que habían sobrevivido décadas de revisión experta y millones de horas de fuzzing. Quince días después, esa capacidad se convirtió en producto: Claude Code Security, lanzado el 20 de febrero en una vista previa limitada para clientes Enterprise y Team.

La cifra impresiona, sí, pero lo realmente incómodo para los responsables de seguridad es la idea que subyace: si “apuntar” un modelo razonador a un repositorio puede destapar fallos profundos, un atacante con acceso a herramientas equivalentes podría recorrer esa misma ruta. La conversación que hoy se abre en comités y consejos no es solo “¿cuántas vulnerabilidades encontramos?”, sino “¿qué tipo de vulnerabilidades estamos dejando fuera por diseño?”. Continúa leyendo «Claude Code Security: cuando la IA deja de “buscar patrones” y empieza a pensar como un investigador»

OpenAI impulsa Frontier Alliances: el plan para llevar la IA empresarial del piloto a la rutina diaria

En los últimos dos años, muchas compañías han probado herramientas de IA generativa como quien instala una app nueva para ver “qué hace”. Funciona en demostraciones, redacta correos, resume documentos y hasta ayuda a programar. El problema llega cuando se intenta convertir ese entusiasmo en una capacidad estable del negocio. OpenAI reconoce que el cuello de botella ya no es disponer de modelos potentes, sino conseguir que esa inteligencia encaje con la estrategia, con los datos reales de la empresa, con los sistemas heredados y con la forma en que trabaja la gente. En su anuncio oficial, la compañía describe ese salto como el paso de la experimentación a la producción: que la IA deje de ser un experimento aislado y se convierta en parte del flujo de trabajo. Fuente: OpenAI.

Aquí es donde muchas organizaciones se frenan. Hay silos de datos, permisos difíciles, procesos que llevan años sin tocarse y equipos que no tienen claro quién decide qué puede hacer la IA y qué no. Es parecido a comprar una cafetera profesional para la oficina: no basta con tenerla, hay que instalarla bien, decidir quién la mantiene, ajustar hábitos y, sobre todo, lograr que el café salga igual de bien cada día. Continúa leyendo «OpenAI impulsa Frontier Alliances: el plan para llevar la IA empresarial del piloto a la rutina diaria»

Un cuadrado de vidrio que promete guardar dos millones de libros durante 10.000 años

Guardar fotos, vídeos, correos, historiales médicos o registros públicos parece fácil hasta que se plantea la pregunta incómoda: ¿durante cuánto tiempo? Los discos duros fallan, las cintas magnéticas se degradan, los formatos cambian y los centros de datos consumen energía de forma constante para mantener todo vivo. La paradoja es clara: lo digital se percibe eterno, pero su soporte físico es frágil.

En ese contexto aparece una propuesta que suena casi como una cápsula del tiempo: un sistema capaz de escribir datos en vidrio común y leerlos con fiabilidad tras milenios. Microsoft Research lo llama Silica, y un trabajo publicado en Nature (firmado por el equipo de investigación) describe una demostración integral de esta tecnología, con pruebas de envejecimiento acelerado que apuntan a una legibilidad superior a 10.000 años. Continúa leyendo «Un cuadrado de vidrio que promete guardar dos millones de libros durante 10.000 años»

Una batería de sodio que rinde mejor con agua y, de paso, ayuda a desalar agua de mar

La conversación sobre almacenamiento energético suele girar alrededor de las baterías de litio, porque llevan años siendo el “motor silencioso” de móviles, portátiles y coches eléctricos. El problema es que su cadena de suministro depende de materiales relativamente caros y con impactos ambientales y geopolíticos bien conocidos. Por eso, cada avance que acerque a las baterías de sodio al rendimiento del litio llama la atención: el sodio es abundante, accesible y, en principio, permite soluciones más baratas para grandes sistemas, como el respaldo de redes eléctricas alimentadas por renovables.

En ese contexto llega un resultado llamativo publicado por un equipo de la University of Surrey, difundido por ScienceDaily con fecha 19 de febrero de 2026. Lo interesante no es solo la cifra de rendimiento, sino la idea que la desencadena: en vez de “secar” un material, como dicta la costumbre, lo dejaron “húmedo”. Y funcionó mejor. Continúa leyendo «Una batería de sodio que rinde mejor con agua y, de paso, ayuda a desalar agua de mar»

Spinosaurus mirabilis: el “ave zancuda del infierno” que obliga a repensar al gran depredador acuático

En un lugar que hoy parece hecho solo de arena, silencio y horizonte, un equipo de paleontólogos encontró piezas que cuentan una historia muy distinta. En Jenguebi, una zona remota del Sahara en Níger, han aparecido fósiles de una nueva especie de Spinosaurus. El descubrimiento, divulgado por Reuters y descrito en la revista Science, pone nombre y rasgos propios a un animal que ya era famoso, pero que ahora se vuelve más interesante: Spinosaurus mirabilis.

La escena que dibujan los investigadores es casi cinematográfica. Hace unos 95 millones de años, ese paisaje no era el desierto que imaginamos hoy, sino un entorno interior con vegetación y ríos. Allí, este gigante habría patrullado las orillas como una garza enorme, solo que con 12 metros de largo y entre 5 y 7 toneladas. Uno de los científicos lo describió como una especie de “hell heron”, una “garza infernal”: la metáfora funciona porque ayuda a visualizar su estilo de caza, más de acecho y zancada en aguas someras que de persecución marina a gran profundidad. Continúa leyendo «Spinosaurus mirabilis: el “ave zancuda del infierno” que obliga a repensar al gran depredador acuático»

IA y nuevos materiales magnéticos: el atajo hacia imanes sin tierras raras para vehículos eléctricos

Los imanes están tan integrados en la vida cotidiana que casi desaparecen del mapa mental: están en el altavoz del móvil, en los motores que abren y cierran puertas, en equipos médicos, en generadores eólicos y, sobre todo, en muchos motores de vehículos eléctricos. El detalle incómodo es que una parte importante de los imanes más potentes de hoy se apoya en tierras raras, un grupo de elementos que suelen ser caros, con cadenas de suministro vulnerables y, en muchos casos, dependientes de importaciones. Para la industria, esto se parece a construir una casa con un material excelente pero que llega en barcos contados y con precio cambiante: funciona, sí, pero añade incertidumbre a gran escala.

En ese contexto, encontrar alternativas no es un capricho científico; es un movimiento de resiliencia tecnológica. El reto es que no vale cualquier material: un motor de coche o un generador necesita imanes permanentes que mantengan su magnetismo de forma fiable y, además, soporten temperaturas elevadas sin “desinflarse” magnéticamente. Si el magnetismo se pierde con el calor, el sistema deja de rendir como se espera. Es como una goma elástica que se ablanda justo cuando más tensión debe aguantar. Continúa leyendo «IA y nuevos materiales magnéticos: el atajo hacia imanes sin tierras raras para vehículos eléctricos»

La cámara de la NASA que permite “ver” el aire: así funciona el sistema SAFS

Intentar captar el movimiento del aire con una cámara suena tan imposible como fotografiar el olor del café. El aire es transparente, pero sus cambios de densidad, su velocidad y sus turbulencias determinan si un avión despega con eficiencia, si un cohete soporta cargas extremas o si una nave se comporta como se espera en una maniobra crítica. Para diseñar vehículos más seguros, los ingenieros necesitan ver lo que normalmente está oculto: las estructuras del flujo, las ondas de choque y los fenómenos que aparecen cuando se vuela rápido, muy rápido.

La NASA lleva décadas persiguiendo ese objetivo en túneles de viento y laboratorios. El problema es que los métodos tradicionales para visualizar flujo no siempre son sencillos de desplegar, ni baratos, ni tolerantes a los cambios de configuración. En ese contexto aparece Self-Aligned Focusing Schlieren (SAFS), un sistema desarrollado en el Centro de Investigación Langley de la NASA por Brett Bathel y Joshua Weisberger, que busca simplificar un trabajo históricamente delicado sin perder capacidad de análisis, según explicó la propia agencia en una publicación fechada el 19 de febrero de 2026. Continúa leyendo «La cámara de la NASA que permite “ver” el aire: así funciona el sistema SAFS»