
Empezamos este análisis por el final… el contenido sigue siendo la variable sobre la que se sustenta el éxito en los negocios online. El nuevo SEO social derivado de la última modificación del todopoderoso Google en su algoritmo es un mensaje explícito para todas las agencias que versaban su modelo de negocio en el “engaño” subyacente en los intercambio de enlaces.
Esta es una realidad de la que no podemos abstraernos, atrás quedaron los tiempos en los que el intercambio de enlaces se consolidó como la práctica más frecuente para lograr mejorar el posicionamiento Web.
Como cualquier práctica derivada del engaño… la importancia de los intercambios de enlaces comenzó a diluirse y, de la mano de una cantidad ingente de contenido de baja calidad y ningún valor agregado, las marcas más competitivas comenzaron a perder la fe en la eficiencia del buscador.
Es más que evidente que Google no podía permitir que su marca se diluyera y pasara a los anales de la historia como responsable de una red de baja calidad y menos, en mitad de la vorágine y explosión de las redes sociales como plataformas de máxima eficiencia.
Y si bien es cierto que el nuevo algoritmo Google penaliza las granjas de enlaces, esto es, aquellos intercambios que se centran únicamente en el aumento del posicionamiento sin que medie una finalidad informativa y vinculada a la calidad del servicio al cliente que subyace hoy en los blogs temáticos asociados a las marcas, es también una realidad que las agencias siguen pensando que los intercambios de enlaces pueden seguir realizándose bajo los paradigmas vigentes en ciclos en los que la competencia no era un concepto de relevancia y … la calidad tampoco.









