Ayer, a través de su brazo ejecutivo, la UE propuso una nueva ley que obligaría a los fabricantes a garantizar que aquellos dispositivos que se conecten a Internet, se encuentren alineados con los estándares de seguridad definidos por esta comunidad de países.
Mediante esta iniciativa, se busca resguardar a los 27 países miembros de este bloque frente a los crecientes ataques cibernéticos que se registran globalmente.