Es difícil predecir el comportamiento de un conductor humano. Si bien el conductor podría conducir rápido cuando lleve a un ser querido al hospital, podría estar más relajado al regresar. En este sentido, la Conducción Autónoma también se complica, porque interactúa con diversos humanos en diversas condiciones.
Si los algoritmos de diferentes vehículos pudieran aprender de la interacción con otros coches autónomos y del conductor, sería una forma efectiva para que los algoritmos de estos vehículos aprendan. Este aprendizaje se conoce como aprendizaje federado cuando se realiza a través de una red basada en la nube sin comprometer los datos del controlador privado.
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