Esta guía es para madres, padres y docentes que quieren saber si un menor puede usar un chatbot y con qué protecciones. En España, a octubre de 2026: ChatGPT pide 13 años o la edad mínima de consentimiento del país, y permiso de los padres hasta los 18 (OpenAI no da una cifra para España, pero si se aplica la ley española de protección de datos, esa edad es 14); Gemini exige en la práctica 14 años con cuenta propia y no está disponible para cuentas infantiles supervisadas en Europa; Claude es solo para mayores de 18. La ley española sigue fijando en 14 años la edad para consentir el uso de tus datos, y el proyecto que iba a endurecer las reglas digitales para menores ha caducado en el Congreso.
| Servicio | Edad mínima (cuenta personal) | Menores de 18 | Control parental oficial |
|---|---|---|---|
| ChatGPT (OpenAI) | 13 años o la edad de consentimiento del país (OpenAI no fija cifra para España; con la ley española, 14) | Con permiso de padre, madre o tutor | Sí: cuentas vinculadas, horas de silencio y de estudio |
| Gemini (Google) | 13 años o la edad del país (en España, 14 para gestionar tu cuenta de Google) | Filtros adicionales para menores | Family Link, pero sin Gemini para cuentas supervisadas en el EEE |
| Claude (Anthropic) | 18 años o la edad legal del país, la mayor | No permitido | No aplica |
¿Qué dice la ley española sobre menores y datos?
Que hasta los 14 años decide la familia. El artículo 7 de la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos establece que el tratamiento de los datos de un menor «únicamente podrá fundarse en su consentimiento cuando sea mayor de catorce años». Por debajo de esa edad, solo es lícito si consta el consentimiento de quien tenga la patria potestad o la tutela.
Esa es la norma vigente en el texto consolidado del BOE, cuya última actualización es del 27 de diciembre de 2025. Hubo un intento de cambiar el panorama: el proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales, cuya tramitación aprobó el pleno del Congreso el 10 de septiembre de 2025. Según el Ministerio de Justicia, entre sus medidas estaba subir de 14 a 16 años la edad mínima para registrarse en redes sociales y obligar a los fabricantes a incluir controles parentales gratuitos.
Pero ese texto no llegó al BOE. La ficha de la iniciativa en el Congreso la da por «Concluido – (Caducado)» desde el 6 de octubre de 2026, tras unos diez meses en fase de informe. Hoy, por tanto, la cifra legal de referencia sigue siendo 14.
¿Y qué pasa con los chatbots, que no son redes sociales? Que cada empresa fija su propia edad en sus condiciones. Cuando dicen «o la edad mínima de tu país» y no concretan más, como hace OpenAI, la lectura razonable en España es tomar como referencia los 14 años de la ley de protección de datos.
ChatGPT, Gemini y Claude, uno por uno
ChatGPT. Las condiciones de uso de OpenAI para Europa exigen tener «al menos 13 años o la edad mínima requerida en tu país» para dar el consentimiento, y añaden que, si eres menor de 18, necesitas el permiso de tu padre, madre o tutor legal.
OpenAI tiene además una experiencia específica, ChatGPT for Teens, disponible para cuentas adolescentes en los planes gratuito y de pago personales. Los padres pueden vincular su cuenta a la del menor y gestionar algunos ajustes; la página de OpenAI destaca dos: horas de silencio, que bloquean el acceso en horarios fijados, y horas de estudio, que hacen que los chats nuevos empiecen en modo estudio. Lo que no pueden es leer las conversaciones: los controles parentales, dice OpenAI, «no permiten leer ni supervisar» los chats del adolescente. Si hay un aviso de seguridad, solo se comparte la información necesaria.
La empresa también usa un sistema de predicción de edad que analiza señales como los temas, las horas de uso o la antigüedad de la cuenta, y que puede aplicar la experiencia adolescente aunque se haya dado una fecha de nacimiento adulta. Esa experiencia restringe contenidos como la violencia gráfica, los retos virales peligrosos, el rol sexual o romántico y las dietas extremas, y no muestra anuncios. Un adulto mal clasificado puede verificar su edad con el servicio externo Persona, mediante selfi o documento de identidad, que según OpenAI se borran en un máximo de siete días.
Gemini. La ayuda de Gemini pide ser mayor de 13 años, «o de la edad estipulada en tu país», con cuenta personal o de centro educativo, y mayor de 18 con cuenta de trabajo. En España, la edad mínima para gestionar tu propia cuenta de Google es de 14 años.
Google permite que menores de esa edad usen Gemini con una cuenta supervisada por Family Link, con filtros extra que, por ejemplo, impiden que Gemini diga ser una persona o tener emociones. Pero hay letra pequeña decisiva: según la guía para familias de Google, las aplicaciones de Gemini «no están disponibles para cuentas supervisadas en el Espacio Económico Europeo, el Reino Unido o Suiza». Para un niño en España, por tanto, esa vía no existe. Algunas funciones van más allá: la personalización del Modo IA del buscador, por ejemplo, exige tener al menos 18 años.
Claude. Es el más estricto. Las condiciones para consumidores de Anthropic, en la versión vigente desde el 8 de octubre de 2025, exigen tener «al menos 18 años o la edad mínima requerida para consentir el uso de los Servicios en tu ubicación, la que sea mayor». No hay modo adolescente ni controles parentales porque, sobre el papel, no debería haber menores.
Qué puedes hacer en casa
- Decide la herramienta por la edad real, no por la que pone la cuenta. Un menor de 14 en España no puede consentir por sí mismo, y Gemini no ofrece cuentas supervisadas en Europa.
- Si usa ChatGPT entre los 13 y los 17, vincula las cuentas. Las horas de silencio y de estudio son las palancas que destaca OpenAI. No esperes ver sus chats: no está previsto.
- Habla de qué no se cuenta a un chatbot. Google lo recomienda expresamente a las familias: no compartir dirección, colegio ni datos de la familia, y recordar que Gemini «no es una persona» ni debe tratarse como un amigo.
- Revisa también los altavoces y pantallas inteligentes de casa, donde el asistente puede responder a cualquiera que hable; ayuda saber cuánto escuchan Alexa, Google y Siri y cómo limitar lo que oyen.
- Enséñale a usarlo para aprender, no para copiar. Los modos de estudio son útiles si se usan bien; hay ideas prácticas en cómo usar la IA para estudiar sin que estudie por ti.
Mi lectura es que el mapa está lleno de huecos. OpenAI construye controles para adolescentes, pero deja fuera de ellos lo que muchos padres querrían ver; Google tiene la herramienta de supervisión más completa y no la activa en Europa; Anthropic resuelve el problema prohibiendo el acceso, lo que funciona exactamente igual de bien que cualquier casilla de «tengo 18 años». Y el legislador español, que iba a subir la edad digital a 16 para las redes sociales, ha dejado caducar el proyecto. Mientras tanto, la protección real depende de lo que se hable en casa, más que de cualquier ajuste.
