
MEGA es un buen servicio de hospedaje de archivos. Es rápido, tiene mucho espacio en las cuentas gratuitas, aparentemente es seguro… pero no tiene una buena colección de clientes en diferentes sistemas operativos, y eso hace que otras soluciones, como Google Drive, Dropbox o Box.com , sean las preferidas por millones de usuarios.
Aparentemente esa situación va a cambiar. Aunque MEGA ya tiene solución android desde julio, no se ha anunciado ninguna versión para iOS ni para ordenadores, pero ahora parece que se están poniendo las iPilas, ya que acaban de solicitar su cliente para la publicación en iTunes.
Comentan en TNW que, además de esta esperada versión para iPhone y iPad, ya están trabajando en un programa que permita sincronizar archivos desde Linux, Mac y Windows, acercándose más a lo que se espera de la competencia de Dropbox.
El caso es que no es solo importante lanzar aplicaciones en diversos sistemas operativos para gestionar nuestros archivos en la nube, también es necesario ser mejor que la competencia. No es solo cuestión de precio y de cantidad de gigas disponibles, es cuestión de reputación, de garantía, y eso es algo en el que el fundador del fallecido megaupload aún ha de trabajar mucho, principalmente después de haber perdido millones de datos de los servidores de su anterior proyecto de hospedaje (muchos de ellos sin ningún tipo de relación con la piratería).
Desde de que Megaupload cerrara sus puertas y millones de archivos se perdieran definitivamente (dejando miles de clientes con la boca abierta), son muchos los esfuerzos que Kim Dotcom viene realizando para recuperar la confianza de su «olfato web».

Uno de los principales problemas al que se enfrentaron miles de usuarios de Megaupload está relacionado con la pérdida de la información que allí se guardaba. Megaupload no era solo una enorme base de archivos de músicas y películas, era un enorme disco virtual que muchas empresas y usuarios particulares usaban para guardar y distribuir material (tanto público como confidencial) y el robo de los discos por parte del FBI hizo mucho ruido que, hasta ahora, no mostraba resultados.



