A lo largo de los últimos años os hemos hablado en numerosas ocasiones acerca de distintos proyectos relacionados con el mundo de la impresión 3D, una tecnología que cada vez es más accesible para el consumidor. En esta ocasión nos ha llamado la atención OLO, una impresora 3D para smartphones que está arrasando en Kickstarter.
Tal y como podemos ver en la página de la campaña, OLO es una impresora 3D portátil diseñada para ser utilizada con cualquier smartphone (contará con aplicaciones para iOS, Android y Windows Phone). Además de por su reducido tamaño (172x115x148mm. y 780 gr. de peso), otra de las características por las que OLO llama la atención es su precio: se comercializará por tan solo 99 dólares.
Este lanzamiento quiere solventar los inconvenientes que presentaba el anterior modelo, donde muchos usuarios se han quejado de que tiende a fallar después de algunos meses de uso.
Es por ello que la compañía señala que este nuevo modelo está diseñado y probado para ofrecer un rendimiento mejorado a lo largo de un periodo de tiempo más prolongado, contando con componentes y sensores mejorados para ofrecer impresiones ágiles y fiables «de principio a fin».
En este sentido, ha contado con la colaboración de su empresa matriz Stratasys, con la cual ha llevado a cabo las suficientes pruebas necesarias para certificar que el nuevo modelo de extrusora, teniendo en cuenta que la extrusora es la parte más crítica de cualquier impresora 3D, pueda ofrecer un mejor rendimiento de manera fiable y ágil contando con una mayor vida útil. La compañía señala que también duplica su garantía a seis meses.
Makerbot apunta igualmente que al ser las extrusoras de las impresoras 3D intercambiables, en caso de fallo de las mismas, el tiempo de inactividad puede ser menor hasta finalizar con el reemplazo de una nueva unidad.
La extrusora tendrá un precio de 199 dólares y comenzará a estar disponible a partir del día 18 de este mes, aunque los usuarios de la quinta generación de impresoras 3D de la compañía podrán obtenerlo por 99 dólares por un periodo de tiempo limitado.
Grandes noticias para todos los aficionados y profesionales de la impresión 3D. En el MIT han estado trabajando en un software que es capaz de obtener archivos CAD y editarlos fácilmente para realizar alteraciones y adaptaciones ideales para enviarlos a una impresora 3D.
El programa, basado en web, creado por los investigadores del MIT, junto con el Centro Interdisciplinario Herzliya en Israel, permite que los usuarios alteren el archivo CAD simplemente moviendo los deslizadores virtuales. Después de que el diseño cumpla con las especificaciones del usuario, solo tiene que pulsar un botón para enviarlo a la impresora.
Imagen: MITModificar diseños digitales no es algo sencillo, y para un usuario de CAD significaría cambiar los valores numéricos en los campos de entrada y luego esperar a que se genere el nuevo resultado para que se calcule la geometría del objeto asociado. Con el nuevo programa pueden salir del CAD y realizar las alteraciones en un sistema mucho más intuitivo.
La interfaz del sistema, aún no público, tiene una ventana central con el modelo 3-D del objeto, así como varias posibilidades de alterar los parámetros de diseño del objeto. A medida que movemos los sliders, el sistema desecha todos los resultados que conducirían a un modelo imposible de ser impreso, por lo que todo lo que obtendríamos serían figuras que se podrían transformar en objetos reales.
Es posible cambiar la altura del talón de un zapato, la anchura de la base de una taza y otras variables sencillas, todo de forma inmediata.
Aún no hay noticias relacionadas con el lanzamiento de este software al mercado, aunque seguramente no tardarán mucho.
Un grupo de cirujanos del hospital infantil Boston Children’s Hospital lleva un tiempo llevando a cabo una curiosa iniciativa con el objetivo de reducir el peligro ante las operaciones de mayor riesgo: han empezado a utilizar la tecnología de impresión en 3D para imprimir copias de las partes del cuerpo afectadas de los pacientes y practicar con las mismas antes de la operación real.
Gracias a este interesante movimiento, el grupo de cirujanos del que os hablamos ha conseguido salvar las vidas de cuatro niños de entre dos meses y dieciséis años de edad que, tal y como afirman desde el hospital, sufrían una importante malformación en los vasos sanguíneos del cerebro que ponía en grave peligro este órgano. Debido a la enorme dificultad de la operación, el equipo médico imprimio copias en 3D de la parte del cerebro afectada por la enfermedad en cada uno de los pacientes con la idea de practicar de antemano la compleja operación. Edward Smith -neurocirujano del hospital- comentaba que gracias a esta tecnología pueden sostener el modelo en 3D en sus manos y observar el problema desde distintos ángulos, así como practicar la operación con instrumental real y obtener feedback táctil. Mediante esta estrategia han podido operar con éxito a los cuatro pacientes, tres de los cuales tenían malformaciones arteriovenosas. Este tipo de malformación implica que los cirujanos deben terminar la operación en el menor tiempo posible para evitar graves complicaciones. Gracias a la impresión de los modelos en 3D pudieron reducir el tiempo de cada operación un 12% (30 minutos), una cantidad importante si tenemos en cuenta que la cirugía llevada a cabo tuvo una duración de más de cuatro horas por paciente.
Sin duda, estamos ante una noticia de lo más interesante que pone de manifiesto las ventajas de la tecnología en el mundo de la salud.
Seguro que en más de una ocasión habrás comprobado que la leche que acabas de comprar está en mal estado. Hoy os hablamos de un descubrimiento llevado a cabo por un grupo de investigadores de la Universidad de California en Berkley y la National Chiao Tung de Taiwan que podría evitar este tipo de situaciones.
Este grupo de investigadores ha creado una especie de tapón inteligente con una impresora 3D que sería capaz de alertar al consumidor en caso de que el contenido de la botella esté en mal estado. Tal y como indican en el estudio publicado en Nature, este sistema funciona en botellas que contengan líquidos como leche o zumo. Para ello, el tapón del que os hablamos contiene circuitos y sensores inalámbricos capaces de determinar si el contenido de la botella se ha echado a perder. Concretamente, el tapón es capaz de detectar cualquier pequeño cambio en las señales eléctricas de la botella, resultado de la presencia de bacterias. En cuanto al consumidor, este solo tendría que darle la vuelta a la botella para que el líquido entre en contacto con el tapón y conozcamos el estado del contenido. La idea es que esta información se retransmita de forma inalámbrica y en tiempo real. Por ello, tal y como afirman los investigadores, podríamos utilizar una app instalada en nuestro smartphone para averiguar si la botella que vamos a comprar está en buen estado.
Sin duda, estamos ante un descubrimiento realmente interesante. Aun así, es importante tener en cuenta que, al menos por el momento, se trata de un trabajo de investigación.
A estas alturas, no podemos negar que las posibilidades ofrecidas por la tecnología de impresión en 3D son realmente amplias. A lo largo de estos últimos años hemos ido viendo numerosos ejemplos en los que se emplea esta tecnología con un gran número de fines distintos, y en esta ocasión nos ha llamado la atención un nuevo ejemplo de ello: Dubái está planeando la construcción de un pequeño edificio de oficinas gracias a la tecnología de impresión en 3D.
Uno de los principales objetivos principales que persigue la ciudad con este proyecto es aprovechar las mejoras en la tecnología para reducir costes y ahorrar tiempo. Concretamente, el ministro de Asuntos del Gabinete de los Emiratos írabes Unidos Mohammed Al Gergawi citaba durante el día de ayer distintos estudios que afirman que la impresión 3D podría reducir los costes de construcción entre un 50 y un 80%, además de ahorrar entre un 50 y un 70% de tiempo. Si nos centramos en el proyecto del que os hablamos, este tiene por objetivo construir de principio a fin un pequeño edificio de oficinas con una superficie de 185 metros cuadrados. Para ello, sería necesario emplear una impresora 3D de algo más de seis metros de altura. En un primer lugar habrá que imprimir todas y cada una de las piezas necesarias. Posteriormente, en un proceso de una duración de varias semanas, dichas piezas se ensamblarían en el lugar donde se levantará el edificio. Aunque los componentes de la estructura del edificio también se fabricarán con la impresora 3D, contarán con hormigón armado y yeso reforzado con fibra de vidrio y plástico. Además, el mobiliario se fabricará también a partir de la tecnología de impresión en 3D.
El proyecto del que os hablamos es una colaboración entre Dubái y Winsun, una compañía china pionera en el uso de impresoras 3D para fabricar casas.
En WWWhatsnew ya os hemos hablado con anterioridad acerca de las posibilidades de la impresión 3D. En esta ocasión, nos ha llamado realmente la atención la hazaña lograda gracias a las posibilidades de esta tecnología, y es que un grupo de investigadores y veterinarios de Turquía ha sido capaz de salvar la vida de una tortuga que perdió gran parte de la mandíbula en un accidente.
Al parecer, la tortuga en cuestión sufrió un grave accidente cuando las hélices de un barco chocaron contra el animal mientras se encontraba en su hábitat natural. A consecuencia de ello, la tortuga perdió gran parte de la mandíbula superior e inferior, algo que casi le causa la muerte. Por suerte, gracias al trabajo de un grupo de investigadores y veterinarios de la Universidad de Pamukkale (Turquía) y la colaboración de una empresa de biotecnología turca especializada en la impresión de prótesis en 3D conocida como BTech Innovation, el animal se está recuperando. Los responsables de la hazaña decidieron que la mejor forma de salvar al animal era reemplazando su mandíbula, algo para lo que era necesario imprimir una prótesis en 3D. Tras dos meses de trabajo, la empresa de la que os hablamos ha fabricado una prótesis de mandíbula en titanio que han implantado con éxito en el animal. Gracias a ello, tan pronto se recupere podrá volver a su hábitat natural, ya que hasta entonces, permanecerá bajo cuidado médico.
Sin duda, se trata de una noticia excelente que pone de manifiesto el mundo de posibilidades que ofrece la tecnología de impresión en 3D. A continuación, os dejamos con un vídeo en el que se muestra el estado de la tortuga tras la operación:
Una de las principales características que otorga a una determinada empresa un mayor control sobre el producto es el hecho de controlar tanto el hardware como el software de un dispositivo. Hoy os mostramos un nuevo ejemplo de ello con Unique One, la impresora 3D en la que está trabajando Kwambio.
Una de las principales peculiaridades por las que llama la atención la Unique One es debido a que únicamente permitirá imprimir los distintos productos disponibles en la tienda online de Kwambio, donde todos aquellos usuarios con los conocimientos necesarios podrán subir sus propios diseños y comercializarlos para obtener un beneficio económico. Una de las razones de ello es que en Kwambio quieren ofrecer un producto realmente sencillo y rápido de utilizar, por lo que no será necesario descargar e instalar ningún tipo de software adicional en los ordenadores de los usuarios para poder imprimir productos. De esta forma, a través de la web de la plataforma será posible navegar por todos los productos disponibles y personalizarlos por completo antes de imprimirlos. En cuanto a las características técnicas de la Unique One, la impresora tiene una velocidad de impresión de 300 mm por segundo y un volumen de construcción de 300x300x250 mm. Además de ello, la impresora tambíen destaca por ofrecer un diseño elegante que cada usuario podrá personalizar, así como una interfaz 3D.
Se espera que el dispositivo esté listo para el otoño de este mismo año a un precio de alrededor de 1000 dólares.
Si hace tan solo unos días os hablábamos del proyecto de Disney para controlar un smartphone mediante el sonido, en esta ocasión os hablamos de otro de los proyectos en los que la compañía está trabajando: una impresora 3D con la que crear objetos blandos utilizando tela.
Tal y como podéis ver en el vídeo que os mostramos al pie de este artículo, la división Disney Research ha mostrado recientemente sus avances en el desarrollo de la impresora 3D de la que os hablamos. La principal peculiaridad por la que destaca es por imprimir objetos blandos y ligeramente sólidos en lugar de objetos sólidos, como el resto de impresoras 3D disponibles en el mercado. Para ello, en lugar de hacer uso de distintos tipos de plásticos, la impresora de Disney emplea una especie de tela que va cortando dependiendo del objeto a imprimir y, posteriormente, apila cada una de las distintas capas hasta obtener el resultado final. Sin duda alguna, el funcionamiento de la misma es bastante sorprendente.
Aprovechamos la ocasión para recordar que no se trata de la primera vez que en Disney experimentan con el mundo de la impresión en 3D. De hecho, hace tan solo unos meses presentaban su impresora 3D capaz de imprimir objetos que rotasen sobre si mismos.
A continuación, os dejamos con un vídeo en el que se muestra el funcionamiento de la impresora:
En las últimas horas, desde Audoesk han dado a conocer una noticia bastante interesante. La compañía -popularmente conocida por su experiencia en el desarrollo de software de diseño- se ha asociado con Mattel para trabajar en una iniciativa que pretende acercar las posibilidades que ofrece el mundo de la impresión 3D a los más pequeños.
Por el momento, el objetivo principal de esta colaboración es aumentar la linea de productos de Mattel gracias a la tecnología de diseño e impresión 3D, ofreciendo a los niños la posibilidad de crear sus propios juguetes. Para ello, Autodesk está ya trabajando en el desarrollo de una serie de aplicaciones con las que los más pequeños podrán crear, diseñar y personalizar sus juguetes desde sus propias casas. Una vez estén conformes con el acabado, podrán solicitar la impresión de los mismos a la propia compañía, por lo que no tendrán que contar con una de estas impresoras. En un principio, Autodesk espera poder lanzar las primeras aplicaciones durante la segunda mitad de este mismo año.
Sin duda, se trata de una colaboración interesante que podría aumentar en gran medida el interés de los más pequeños en el mundo de la impresión 3D. De hecho, no se trata de la primera incursión de Mattel en el sector tecnológico. Si echamos la vista atrás, durante el pasado mes de febrero os contamos que el fabricante de juguetes había lanzado View-Master con la ayuda de Google, un dispositivo de realidad virtual basado en las Google Cardboard.