Definamos la automatización de procesos como el uso inteligente de los recursos que nos permiten entregar de forma inmediata, aquello que necesita cada cliente en función de la fase en la que se encuentre su proceso de fidelización con nuestra marca.
¿Podemos establecer por lo tanto una relación entre la automatización de los procesos y las estrategias que nos permiten poner en marcha el motor de la creatividad ilimitada, sumando además, la identificación del valor agregado de nuestra marca?
Para responder esta pregunta debemos adentrarnos en los 3 pilares de eficiencia en la automatización de procesos en busca de la evangelización de nuestros clientes.
¡Multiplicar, más que sumar!
Cuando estás entregando de forma simultánea un correo electrónico con información de relevancia a un cliente que se encuentra en una fase intermedia y un contenido de calidad a un cliente que buscas capturar, la eficiencia de nuestras acciones adquiere un efecto multiplicador.
Veamos, analicemos desde la perspectiva de los contenidos el cambio de paradigmas asociados no sólo al mundo de los negocios, sino y principalmente, a la forma en la que nos comunicamos o relacionamos.
Hoy, no sólo somos clientes, somos además productores, tenemos el poder de decisión y el poder de innovación y hemos adquirido ”“ gracias a la libre circulación de información y la facilidad con la que nos relacionamos- la capacidad para generar comentarios que emergen como el veredicto de las acciones que realizan las empresas.
Cuando hablamos de posicionamiento generalmente nos centramos en palabras clave, acciones SEO y redacción de contenidos optimizados para los buscadores… sin embargo y sin perder de vista que las acciones anteriores son la forma eficiente de lograrlo, debemos ahondar un poco mas en el concepto para analizar su significado primario en el ciclo en el que la nueva divisa que se transa en el comercio, son las emociones ajenas.
Cuando hablamos de posicionamiento, hablamos de mensaje único. ¿Qué significa exactamente?
Imaginemos que se nos encarga posicionar una marca centrada en los accesorios para bebés. Resulta evidente que, dentro de las primeras acciones a realizar debemos estudiar el mercado y la competencia, la que sin duda, encontraremos por miles y de la que nos quedaremos con aquella que nos impacte más por su valor agregado.
De ahí en adelante, la clave está en identificar qué mensaje definirá al nuestro, qué valor agregado nos diferencia de la competencia y cómo lo definiremos aplicando la regla de los 140 caracteres de impacto.
Posicionar una marca es diferenciarla, lograr que provoque recuerdo y emoción entre sus seguidores. Este es quizá el desafío más complejo ya que, una vez identificado, la clave está en mantenerlo, reinventando y modificarlo a medida que incluimos el feedback de nuestros seguidores en los procesos creativos.
Pero… cuáles son los cimientos que sustentan el proceso diferenciador de las marcas, cómo encontramos el valor agregado que define nuestra competitividad e influencia.
1. Segmentación primaria; definición de las categorías. Esta es la base de todo negocio, saber dónde queremos pertenecer. 2. Conoce qué les satisface. Para lograr una marca diferenciadora es indispensable exaltar aquello que satisface a nuestros seguidores, es a través de éste camino que llegamos al conocimiento de la emoción. 3. Todo cuenta. Cuando una marca se lanza a la aventura de posicionarse, como sinónimo de encontrar el mensaje que le aporta una ventaja competitiva, cualquier elemento que entregue beneficio al cliente, será valorado por encima de su competencia. 4. Tu mensaje= el compromiso de tu marca. Hablamos de posicionamiento de marca, hablamos de encontrar el mensaje único que nos hace competitivos en un universo feroz y en crecimiento, no es de extrañar por lo tanto, que los mensajes con mayor nivel de aceptación, son aquellos en los que subyace una promesa, la que hace nuestra marca con su público objetivo, sin dobleces; concreta, directa y sencilla. 5. Emociones e información. En el equilibrio que debemos alcanzar, es el que se produce entre las emociones ajenas -que nos permite crecer en influencia- y la entrega de información de calidad, que sustenta la confianza. 6. Marca no es lo mismo que producto. Debemos recordar siempre que posicionar es sinónimo de diferenciar y que en ésta fase, la clave está en diferenciar a la marca, con independencia del producto y sin que el mismo sea el centro de la relación con los consumidores. La construcción de marca es siempre un proceso previo a las acciones de índole comercial.
Recordemos siempre que nuestra meta son las emociones del cliente, no las del mercado.
Una forma simple de mostrar muestras emociones en el chat cuando conversamos con nuestros amigos o deseamos darle un giro más amigable, es utilizando los clásicos emoticones. Pero el equipo de Skype te propone un método diferente para expresarte a través de Skype Humoticons, una aplicación que puedes utilizar desde Facebook.
La idea de Skype es reemplazar los emoticones comunes, por emoticones que tu mismo crees utilizando las facciones de tu rostro. Para ello tendrás que capturar una imagen desde tu webcam imitando algunas de las clásicas expresiones, subiendo una fotografía que tengas en tu equipo a la aplicación o escogiendo entre las que tienes en tus álbumes de Facebook.
Pues crear emoticones simples o animados (con hasta 5 fotografías). Una vez que lo has creado, la aplicación integrará el emoticón que has querido copiar para darle un aspecto más divertido.
Para utilizar Skype Humoticons es muy simple, solo tienes que iniciar sesión en tu cuenta de Facebook y darle los permisos que solicita.
Atender al cliente… ¡la gran asignatura pendiente para todos! Resulta complejo entender como se construyen las relaciones humanas. Históricamente, ha sido el ansia de poder y reconocimiento vinculado a la riqueza, la codicia finalmente, la que ha derivado en obstáculos insalvables que destruían las relaciones.
Hoy sin embargo producto, tanto de una crisis devastadora que aún no deja de mostrar el deterioro real de los países, como de la eclosión y penetración del fenómeno social como “las nuevas reglas del comportamiento vital”, nos sitúan ante una transformación ineludible que debemos acometer si queremos tener la posibilidad de reinventarnos.
La influencia no se busca, se construye
El Social media nos sitúa ante un momento en el que debemos ser considerados expertos, un momento en el que, tras el repaso de nuestras experiencias ”“ incluso las vitales- seamos capaces de identificar qué podemos hacer por los demás y adicionalmente, lograr que con ello, se generen los recursos que satisfacen nuestras necesidades, también hoy, mucho más reales.
Qué duda cabe que el social media es un terreno bien abonado para las influencias y los talentos, aunque bien sabemos cuánto cuesta lograrla, cuantos obstáculos hay que derribar, cuanto trabajo hay que realizar y cuantas cosas hay que aprender… Es por ello que cuanto una marca personal o de empresa alcanza el grado de “influyente” es porque ha logrado solventar el siempre incombustible obstáculo de la atención (satisfacción) al cliente.
¿Suena utópico pensar que el fenómeno social lo construimos todos nosotros?, no tanto si finamente creemos que las redes sociales son los instrumentos que nos permiten ser ¿personas? Sí, el fenómeno social es responsabilidad nuestra; un poco por necesidad, con el colchón de la impunidad del teclado y mucha esperanza… ¿Emoción finalmente? Si aplicamos el fenómeno social a la nueva empresa, donde producir vuelve a ser sinónimo de valor, se semeja a la forma en la que construyeron sus vidas aquellas civilizaciones en las que el orden social se conformaba en torno a un consumo eficiente. De consumo eficiente y orden social deben saber mucho los responsables de marketing y publicidad que enfrentan un 2012 liderado por la “emoción”. Lejos del Apocalipsis que acompaña a 2012, parece cierto que alcanzar niveles óptimos de creatividad sustentada y planificada, es el mejor camino para llegar al consumidor actual. No es un tema menor que el cumplimiento de los compromisos, es condición sine-qua-non en la relación con el cliente. El cliente es hoy, el primer objetivo para lograr el crecimiento de nuestra marca y la publicidad debe transmitir exactamente eso; la necesidad es la del cliente no la nuestra. Continúa leyendo «Claves de la nueva publicidad: La inspiración debe ser emocional»
Cuando estamos mirando una serie de fotografías, sobre cada una de ellas solemos percibir la sensación emocional que transmiten las mismas. Podemos ver si las personas que aparecen en dichas fotografías están felices, contentas, disgustadas, sorprendidas, o cualquier otro estado que pudieran estar. Pero no sólo las personas podemos percibir los estados de ánimo que transmiten las imágenes a través de las personas retratadas, The Emotional Breakdown también lo hace. Se trata de un curioso servicio experimental que obtiene y representa gráficamente el estado de ánimo de las personas que aparecen en las imágenes, usando para ello la API de reconocimiento facial de Face.com y de la API de las gráficas de Google. De esta manera obtendremos unas gráficas mostrando en porcentajes las diferentes categorías según estados emocionales de las personas en las imágenes, que son: feliz, triste, enfadado, sorprendido o neutral. The Emotional Breakdown analiza las imágenes de la sección 24 hours in pictures de Guardian.co.uk, tanto del día actual como la de la semana, ofreciendo dichas gráficas. Pero no sólo eso, también podemos indicarles la URL de cualquier sitio web para analizar sus imágenes, indicándonos gráficamente en porcentajes los estados de ánimos encontrados encontrados. Yo hice unas pruebas con mi cuenta de Flickr, aunque hay unas URLs de ejemplos que también podemos usar. Por tanto un curioso experimento con el que podemos incluso analizar nuestras propias imágenes, o cualquier otra imagen pública, y llegar a una serie de conclusiones. Vía: Mashable