Global Forest Change, mapeando la deforestación global de 2000 a 2012

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Gracias a la colaboración de ingenieros de Google (utilizando la tecnologí­a Google Maps) con el departamento de geografí­a de la Universidad de Maryland nos llega un detallado mapa terrestre que nos muestra la evolución de todos los bosques del mundo desde el año 2000 hasta el año 2012, una evolución que lamentablemente se traduce en deforestación.

En el mapa Global Forest Change veremos cómo fenómenos como el fuego, los tornados o la tala de bosques han afectado al panorama global. Recogiendo los datos de más de 600.000 imágenes por satélite, en el mapa podemos desplegar distintos tipos de datos: la ganancia de zonas de bosque en este perí­odo 2000-2012, la pérdida de zonas forestales, la extensión de las zonas verdes a nivel geográfico.

Lo curioso es visualizar en detalle distintas zonas para averiguar exactamente en qué puntos ha habido una deforestación importante, y es el mismo mapa el que nos sugiere observar zonas ejemplo como los bosques rusos y fineses, los bosques de Indonesia o la vegetación de la zona de Alabama, todas ellas afectadas por la deforestación o por fenómenos naturales como tornados.

Algunas conclusiones a las que han llegado a partir de los datos analizados son, por ejemplo, que Sumatra ha perdido más del 50% de su zona forestal en los últimos 30 años o que hoy en dí­a Paraguay está sufriendo un fenómeno de deforestación a velocidades alarmantes debido a la construcción de ranchos de ganado.

Terra-i, un preciso seguimiento en tiempo real de deforestación de bosques y selvas

Ya está puesto en marcha el proyecto Terra-i, un sistema que mediante el uso de satélites y cartografí­a digital pretende realizar un seguimiento a tiempo real de todo lo relativo a la deforestación de los bosques y selvas de nuestro planeta.

Principalmente, los objetivos de Terra-i consistiran en rastrear con la máxima precisión geográfica la tala y eliminación de árboles en América Latina y las consecuencias que estas prácticas provocan sobre la ecologí­a de la zona, ya que no sólo hablamos de un impacto directo en la naturaleza sino en la cultura, finanzas y salud de los habitantes.

El sistema analiza datos recogidos por espectrorradiómetros de mediana resolución de imágenes recogidas por la NASA y los satélites Aqua, y recoge cada 250 metros cuadrados desde México hasta Argentina.

Mark Mullingan, quien supervisa el proyecto Terra-i, asegura que el sistema es esencial para alcanzar un desarrollo más sostenible y «manejar con más cuidado nuestros paisajes y recursos».

Link: iTerra | Ví­a: FayerWayer