
El más importante antepasado de los computadores y dispositivos móviles que hoy nos facilitan la vida, la ENIAC, un monstruo de metal de 27 toneladas que con unas escandalosas dimensiones de 2.4 m í— 0.9 m í— 30 m era ocupado por el ejército norteamericano para calcular trayectorias de misiles en la Segunda Guerra Mundial y fue utilizado luego hasta para trabajos relacionados al desarrollo de la bomba H por las posibilidades que brindaba su programación, hasta hace unos años se oxidaba dentro de cajas de madera en la bodega del Fort Still, un complejo del ejército de USA cuya gente poco se preocupaba por atenderle -ni sabían que le tenían-.
Sus salvadores: Un grupo de empleados de una de las compañías de Ross Perot, millonario político estadounidense, quienes pensaron en enriquecer las oficinas que a diario visitaban con esta llamativa pieza conocida por pocos. La hazaña fue compleja por lo poco que quedaba en buen estado de la ENIAC, de hecho, no se pudo devolver a la vida su funcionalidad por lo caprichoso que es el tiempo, pero sí logró ser restaurada y adecuada (para resistir de pie un poco más) en buena parte por dicho grupo quien le mantuvo en las instalaciones aún luego de la compra de la compañía por parte de Dell. Claro, ellos fueron los que alertaron a la gente del ejército para hacerles saber la tan importante pieza con que contaban, sin embargo, muy gentilmente se ofrecieron a restaurarla y mantenerla.
Y bien, por el cambio de las instalaciones, ahora los restos de la ENIAC, mejorados y listos para su admiración, esta vez sí con el apoyo de sus militares dueños, se muestran de nuevo en el Fort Still en Oklahoma, en particular, dentro de su Museo de Artillería, y cualquiera puede pasar a visitarle.
Respecto a los detalles de la historia, todos ellos son contados en un artículo en Wired que a continuación referenciamos.
Más información: Wired
Imagen: ENIAC in Philadelphia, Pennsylvania (Wikimedia)
El prestigioso Premio Turing que otorga la Association for Computing Machinery (ACM) a quienes con su trabajo hayan contribuido en enorme medida al desarrollo de las Ciencias Computacionales y/o a la Ingeniería, ahora recompensará con un millón de dólares al ganador anual partiendo del que se lo lleve por sus logros este año 2014 (se conocerá el favorecido a inicios de 2015) hasta los de los años venideros. El premio otorgaba 250.000 dólares proveídos por Google e Intel, pero ahora Google será el único responsable del patrocinio económico con lo que ha aprovechado para multiplicar por 4 la cifra actual para de paso aumentar la popularidad del galardón.

