Terminamos los estudios, hacemos un curso de programación, lo incluimos en el currículo y empezamos a enviar emails y cartas a las empresas. Hacemos mil entrevistas, empezamos a trabajar en una compañía, recibimos meses de entrenamiento para adaptar nuestros conocimientos de programación a lo que ellos necesitan y, si pasamos la prueba, comenzaremos a producir y a dejar a todo el mundo feliz y contento.
Esos son los pasos habituales que una persona tiene que realizar para trabajar como programador en una gran compañía, un proceso que en muchas ocasiones peca por no encontrar de forma adecuada el equilibrio entre lo que el mercado necesita y lo que las instituciones enseñan. Las carreras universitarias son extremadamente teóricas, enseñan conceptos generales y entrenan nuestra forma de pensar para que sea sencillo aprender cosas nuevas en el futuro, pero no generan profesionales preparados para producir al día siguiente, y eso es algo que las empresas sienten con bastante frecuencia.
Lo ideal sería que si una gran empresa necesita a un profesional en un lenguaje de programación específico, entrase en contacto con alguna institución de enseñanza y ayudase a preparar un curso que se adapta a la realidad, a lo que se hará en la empresa. De esa forma los estudiantes sabrán que lo que están aprendiendo se usará, y que cuando terminen, habrá una empresa, «patrocinadora del curso», que estará esperando con los brazos abiertos.
Eso es lo que hace ironhack.com, un nuevo proyecto que nos presentan desde Madrid, una iniciativa que ha entrado en contacto con grandes empresas recopilando factores comunes, necesidades que deben ser cubiertas por los profesionales que ocuparán un puesto de trabajo en las mismas.

ironhack se sostiene gracias a dos pilares fundamentales: una o varias empresas que indican lo que necesitan y varios profesionales con experiencia en proyectos reales (ironhackers, CTOs de startups, administradores de grandes compañías, fundadores de proyectos web, etc.) que se encargarán de dar las clases. Los cursos son liderados por ese profesional, y apoyados por otros profesores que, en la misma sala, irá ayudando a los alumnos de forma personalizada, produciendo más y mejor para garantizar que, terminado el curso, el éxito será completo. En su portal podéis enviar vuestro perfil si creéis que tenéis sangre de ironhacker.
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