La mayoría de los gadgets electrónicos, al alcanzar su ciclo de vida útil o simplemente, al ser reemplazados en preferencia de un ejemplar nuevo, terminan en la basura.
La generación y acumulación de estos residuos no es un problema nuevo. En busca de una solución, un equipo de científicos desarrolló un compuesto para circuitos que se desintegra con el agua.