La extensión oficial de ChatGPT para Chrome ya no solo responde preguntas: ahora puede leer las pestañas que tienes abiertas y actuar en ellas, rellenando formularios, descargando archivos u organizando el navegador mientras sigues trabajando. OpenAI lo anunció el 15 de octubre en X, según recogen Engadget y Windows Report, con el mensaje de que lleva «el poder del uso del ordenador a cualquiera que use Chrome».
¿Qué puede hacer ahora la extensión?
Funciona en dos modos, según Engadget. En el modo de chat, ChatGPT analiza las pestañas abiertas para responder: el ejemplo de OpenAI es comparar tres sofás abiertos en tres pestañas por medidas, precio, plazo de entrega y política de devoluciones.
El modo Work es el agente. Según Engadget, puede enviar mensajes, rellenar formularios y agrupar pestañas, y Windows Report añade la descarga de archivos. Los ejemplos que da OpenAI incluyen rellenar el formulario de un dentista nuevo y apuntar la cita en el calendario, o comparar presupuestos de contratistas y redactar un correo al elegido. Según Windows Report, el agente puede detenerse antes de enviar un formulario para que el usuario lo revise.
La extensión suma además una barra lateral con todo el historial de ChatGPT, sin cambiar de pestaña. Según la ficha oficial en Chrome Web Store, la versión publicada el 15 de octubre trabaja «en segundo plano», sin tomar el control de la sesión activa, y tiene 7 millones de usuarios.
¿Qué permisos pide y qué riesgos tiene?
Muchos, y la propia OpenAI lo advierte. La documentación oficial de la extensión detalla que, al instalarla, pide permisos como leer y modificar todos los datos de todas las webs, y que ChatGPT puede leer o actuar en las webs donde ya tienes la sesión iniciada. Para cada sitio, el usuario elige entre permitirlo una vez, siempre para ese sitio o para todos, una última opción que OpenAI marca como de riesgo elevado.
Otros detalles de la documentación:
- Para consultar el historial del navegador pide permiso cada vez; no hay opción de permitirlo siempre.
- OpenAI dice que no guarda un registro completo aparte de las acciones en el navegador, aunque sí lo que entra en el chat, como textos, capturas o resúmenes.
- Si tienes activada la memoria de ChatGPT, se usa en estas tareas.
- La recomendación oficial es no enviar secretos ni datos muy sensibles a través de tareas del navegador.
El riesgo de fondo es la inyección de instrucciones: textos ocultos en una web que intentan engañar al agente. La propia OpenAI ya advirtió de que este problema podría no tener cura definitiva en los agentes de navegador.
¿Quién puede usarla?
La extensión está disponible para todos los planes, según Engadget, aunque la página de precios de OpenAI indica que el modo Work es «limitado» en los planes Free y Go, frente a Plus y Pro. Funciona también en Edge, Brave, Opera y Vivaldi desde agosto, según las notas de versión de OpenAI, aunque en Opera sin el chat lateral. Ninguna fuente detalla restricciones por países.
El movimiento cierra un círculo. OpenAI cerró su navegador ChatGPT Atlas en agosto y ha llevado sus funciones a la extensión, en lugar de pedir a los usuarios que cambien de navegador. Es la misma batalla que libra Google con Gemini en Chrome y su agente Auto Browse.
Mi lectura es que la apuesta es más sensata que Atlas: es más fácil convencer a alguien de instalar una extensión que de abandonar Chrome. El problema es lo que se le concede a cambio. Dar a un agente acceso a todas las webs donde tienes sesión iniciada es una decisión que merece pensarse con calma, y la opción de autorizarlo sitio a sitio es la única razonable mientras la inyección de instrucciones siga sin solución.
