Desde el blog de uber anuncian novedades en esta polémica plataforma: su servicio Uber for business ya está disponible en 45 países en total.
El objetivo de este proyecto, lanzado en julio en Estados Unidos y Canadá, con pruebas piloto en Reino Unido y Francia, es ayudar a los usuarios que viajan constantemente por negocios. Llegan ahora a 200 ciudades más, abriendo las puertas para que las pequeñas y medianas empresas puedan configurar una cuenta corporativa que dará acceso a un sistema de facturación centralizado y un panel de control para gestionar los presupuestos, todo de forma gratuita.

Disponible en uber.com/business, puede usarse por los empleados para facturar sus viajes en las ciudades con una sola tarjeta, ayudando a reducir costes y a mejorar la gestión de toda la información relacionada con viajes por trabajo.
No es una propuesta para compartir coche, ni para reducir los coches existentes en las calles, como a veces han intentando transmitir desde la compañía. Es un servicio de «taxi» realizado por personas que no son taxistas, aunque en este caso enfocado al mundo corporativo.


Uber enfrenta problemas serios en otro país, uno con decenas de millones de clientes potenciales, uno que no tiene un transporte público de buena calidad, uno donde podrían generarse muchos empleos si tuviera el éxito que tiene en otras regiones: Brasil.


Uber, el famoso servicio que podemos utilizar en varias ciudades del mundo para pedir transporte en coche (recordad las manifestaciones de taxistas por Europa reclamando para evitar que Uber se haga con sus clientes) está preparando una API que puede ayudar a ampliar aún más su alcance.
