Engranajes que se mueven con agua: la apuesta de NYU por máquinas que no se desgastan ni se atascan

Los engranajes llevan tanto tiempo con nosotros que casi los damos por sentados: dos ruedas dentadas se muerden, transmiten fuerza y todo funciona… mientras todo esté perfectamente alineado y limpio. El inconveniente es conocido por cualquiera que haya oído crujir una bicicleta sin grasa o haya sufrido una caja de cambios caprichosa: el contacto sólido contra sólido trae desgaste, calor, necesidad de lubricación y una tolerancia mínima al polvo o a la desalineación.

Ese “mientras” es el talón de Aquiles de muchas máquinas modernas, especialmente en robótica, donde se buscan sistemas más ligeros, silenciosos y capaces de adaptarse a entornos impredecibles. En ese contexto, un equipo de la Universidad de Nueva York (NYU) propone algo que suena casi como un truco de magia mecánica: transmitir movimiento sin dientes y sin contacto directo, usando dinámica de fluidos. Continúa leyendo «Engranajes que se mueven con agua: la apuesta de NYU por máquinas que no se desgastan ni se atascan»

Materiales blandos con inteligencia direccional: un paso clave para la robótica del futuro

La robótica blanda ha evolucionado de forma constante en los últimos años, buscando imitar la flexibilidad y adaptabilidad de los seres vivos. Pero hasta ahora, uno de los grandes desafíos ha sido lograr que estos materiales no solo se muevan, sino que respondan de forma inteligente y diferente según la dirección del esfuerzo que reciben. En este contexto, un equipo de investigación de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong (HKUST) ha desarrollado una nueva clase de materiales blandos programables que podrían redefinir los cimientos de la robótica del futuro. Continúa leyendo «Materiales blandos con inteligencia direccional: un paso clave para la robótica del futuro»

Un ojo artificial que «ve» sin electricidad: así funciona la lente blanda y autónoma creada en Georgia Tech

El Instituto Tecnológico de Georgia (Georgia Tech) ha desarrollado un ojo artificial ultrapotente que enfoca automáticamente sin necesidad de ninguna fuente de energía externa. Este dispositivo representa un cambio de paradigma en el campo de la robótica blanda y la visión artificial, al funcionar únicamente con la energía de la luz. Su funcionamiento autónomo sin componentes eléctricos abre la puerta a sistemas ópticos más ligeros, flexibles y sostenibles.

El corazón de esta tecnología es una lente blanda fabricada con hidrogel inteligente, un material que reacciona ante estímulos externos, en este caso, la luz. Este hidrogel está compuesto por una red de polímeros combinada con diminutas partículas de óxido de grafeno, que tienen la capacidad de absorber energía lumínica y convertirla en calor. Esa transformación es lo que permite que la lente cambie su curvatura y enfoque de forma automática. Continúa leyendo «Un ojo artificial que «ve» sin electricidad: así funciona la lente blanda y autónoma creada en Georgia Tech»

Qué son los materiales programables y por qué están cambiando la forma en que diseñamos el mundo

Una nueva generación de materiales con control digital

Los materiales programables representan un avance importante respecto a los materiales «inteligentes» y los metamateriales tradicionales. Su gran particularidad es que pueden modificar su forma, rigidez, color o propiedades funcionales de forma controlada y predecible, tras recibir una instrucción digital o un estímulo específico. A diferencia de los materiales pasivos, estos materiales están diseñados para responder, casi como si fueran máquinas embebidas en su propia estructura.

Se trata de una tecnología que toma lo mejor de la geometría, la ciencia de materiales y la programación, dando lugar a superficies y objetos que pueden transformarse al instante, sin necesidad de motores ni mecanismos convencionales.

Programar con geometría: origami, kirigami y otras estrategias

Una de las estrategias más efectivas para dar vida a estos materiales es mediante la manipulación de sus parámetros geométricos y morfológicos. Utilizando principios inspirados en el origami y el kirigami, es posible diseñar estructuras que se doblan, pliegan o estiran de forma controlada.

Por ejemplo, un material formado por «células unitarias» de distintas formas puede deformarse para formar patrones específicos, como una curva, una superficie 3D o incluso una cara sonriente. El espesor, la orientación y el diseño de estas unidades determinan cómo se comporta el material al recibir un estímulo.

Este tipo de programación se parece a construir una escultura con bloques de LEGO, donde cada bloque tiene un papel específico y su posición afecta al conjunto.

Diseño estructural: materiales con múltiples personalidades

Otra línea de investigación es la programación mediante estructuras jerárquicas, multimodales o multiestables. Estos materiales pueden tener distintas configuraciones estables, lo que les permite actuar de formas muy diferentes según las condiciones externas.

Por ejemplo, una misma estructura puede plegarse de forma compacta o extenderse completamente, dependiendo de cómo se active. Es como tener un muelle que no solo se comprime y se expande, sino que también puede cambiar de forma dependiendo del contexto, como si tuviera «estados de ánimo» programables.

Estímulos externos: cuando el entorno dicta la forma

Los actuadores externos permiten transformar materiales en tiempo real. Dependiendo del tipo de estímulo aplicado, los materiales pueden cambiar de forma, color o rigidez. Estos son algunos ejemplos:

  • Estímulos electromagnéticos: Algunos metamateriales utilizan celdas con diodos para controlar el paso de ondas electromagnéticas. Se comportan como una red de interruptores binarios (0 y 1) que reconfiguran el comportamiento óptico del material.
  • Polímeros con memoria de forma (SMP): Estos materiales «recuerdan» una forma original y pueden volver a ella al recibir calor, luz o campos magnéticos. Algunos modelos activables con luz UV alternan entre estados rígidos y elásticos, como si fueran versiones miniatura de los Transformers.
  • Impresión 4D: A diferencia de la impresión 3D estática, la 4D permite crear objetos que se auto-transforman con el tiempo al interactuar con factores como la humedad, el calor o una descarga eléctrica.

Innovaciones recientes que vale la pena conocer

Metamateriales mecánicos reprogramables

Una de las propuestas más prometedoras combina componentes rígidos y flexibles dentro de un mismo sistema. Al reorganizar su configuración interna, se puede modificar la rigidez total y el coeficiente de Poisson (relación entre deformación lateral y axial), permitiendo usos avanzados en ingeniería estructural.

VisorSurf: metamateriales desde una tablet

Desde la Universidad Politècnica de Catalunya (UPC), el proyecto VisorSurf está desarrollando metamateriales electromagnéticos programables mediante software. La idea es que se puedan controlar las propiedades del material desde un dispositivo móvil, abriendo puertas en óptica, comunicaciones, energía solar y salud.

Metamateriales magnéticos reconfigurables

Recientes avances han permitido crear estructuras que cambian su forma o resistencia mediante campos magnéticos, algo muy útil en sectores como la robótica, la protección ante impactos o la ingeniería aeroespacial.

Materiales «que aprenden»

Inspirados en conceptos de aprendizaje automático, algunos materiales pueden ser entrenados para recordar deformaciones específicas. Usando rigideces locales programadas, se adaptan a nuevas formas, pueden «olvidar» configuraciones anteriores y hasta ejecutar movimientos complejos como agarres automáticos o desplazamientos.

Materiales desplegables con rigidez variable

Inspirados en juguetes tipo «push‑puppets», estos materiales pueden auto-desplegarse y luego cambiar su rigidez hasta 35 veces, ajustando su capacidad de amortiguación en más del 50%. Esto los hace ideales para estructuras portátiles o elementos de seguridad que se adaptan según la necesidad.

Campos de aplicación con potencial transformador

Las aplicaciones de los materiales programables no se limitan a un solo sector. Estas son algunas de las más prometedoras:

  • Robótica blanda: Materiales que pueden modificar su forma y dureza, permitiendo agarres delicados o locomoción en entornos cambiantes.
  • Industria aeroespacial: Estructuras que se despliegan en el espacio y ajustan su resistencia o forma para maximizar eficiencia y seguridad.
  • Óptica y telecomunicaciones: Superficies que se comportan como antenas adaptativas o filtros ópticos, controlables mediante software.
  • Medicina y bioingeniería: Implantes que cambian de forma dentro del cuerpo, o andamios celulares que se adaptan a tejidos específicos.
  • Arquitectura inteligente: Fachadas que responden a la luz solar, paredes que se transforman o elementos estructurales que se adaptan al clima.

La comparativa que lo resume todo

EstrategiaQué permite hacer
Geometría (origami/kirigami)Deformaciones precisas y personalizadas
Estructura jerárquica/modularControl programado de rigidez y forma
Actuadores externos o SMPTransformaciones reversibles bajo estímulo
Configuración electromagnéticaControl digital de propiedades ópticas y de onda
Aprendizaje físicoAdaptación en tiempo real a nuevas formas
Despliegue + rigidez ajustableMateriales que se transforman y se endurecen

Un futuro moldeable al alcance de un clic

Los materiales programables abren nuevas posibilidades en casi todos los sectores técnicos y creativos. Permiten que la materia se comporte de manera casi «viva», con respuestas adaptativas, memorias incorporadas y comportamientos definidos por software.

Al integrar información y física en un mismo cuerpo, estamos asistiendo al nacimiento de materiales que podrán transformarse, aprender y colaborar activamente con el entorno. A medida que esta tecnología se abarate y estandarice, su presencia se volverá tan común como lo fue en su día la electrónica embebida.

Robots biohíbridos: cuando el tejido vivo impulsa máquinas blandas

La ciencia y la ingeniería están encontrando nuevos caminos para unir lo biológico con lo artificial. Entre las propuestas más sorprendentes están los robots biohíbridos, dispositivos que combinan materiales sintéticos con tejidos musculares vivos para crear sistemas de movimiento más naturales, eficientes y adaptables.

Estos avances no solo amplían las capacidades de la robótica blanda, sino que también abren la puerta a aplicaciones en medicina, investigación biológica y exploración de entornos delicados.

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El metabot que se transforma sin motores: así funciona el nuevo material inteligente de Princeton

Un equipo de ingenieros de la Universidad de Princeton ha dado un paso impresionante hacia el futuro de la robótica y los materiales inteligentes: han desarrollado un material que puede cambiar de forma, moverse e incluso responder a comandos sin necesidad de motores, baterías o engranajes. Su nombre no podría ser más acertado: metabot, una mezcla entre metamaterial y robot.

Pero, ¿cómo es posible que algo sin partes móviles funcione como un robot? Para entenderlo, hay que mirar más allá de los componentes y fijarse en su estructura, algo que los investigadores dominaron con una precisión milimétrica. Continúa leyendo «El metabot que se transforma sin motores: así funciona el nuevo material inteligente de Princeton»

MIT desarrolla músculos artificiales que imitan la agilidad de los tejidos reales

La búsqueda de robots biohíbridos, aquellos que combinan tecnología con músculos vivos, ha sido un reto constante en la ingeniería. Uno de los principales problemas ha sido la limitación en los movimientos: la mayoría de los músculos artificiales sólo pueden moverse en una dirección, lo que restringe su funcionalidad. Sin embargo, un grupo de investigadores del MIT ha logrado una innovación clave en este campo al desarrollar un sistema que permite a estos músculos contraerse en múltiples direcciones, imitando el comportamiento del iris del ojo humano.

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La Revolución de los Sensores Blandos de Cerámica: ¿Robots que Sienten?

Cuando pensamos en cerámica, probablemente nos vienen a la cabeza esas tazas de café de la cocina o los azulejos del baño. Quizá hasta imaginamos alguna maceta de terracota que hemos visto en el jardín. Pero… ¿te has planteado alguna vez que una cerámica pudiera ser blanda? ¿O que pudiera usarse para que un robot «sienta» como nosotros? En el laboratorio de Empa, en Suiza, un equipo liderado por el investigador Frank Clemens está haciendo justamente eso: creando sensores basados en materiales cerámicos que podrían cambiar el mundo de la robótica blanda y la medicina.

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Impresión 3D de objetos con propiedades mecánicas

En el campo de la robótica blanda y los dispositivos flexibles, investigadores de la EPFL (École Polytechnique Fédérale de Lausanne) han desarrollado una tinta a base de elastómeros que permite la impresión 3D de objetos con propiedades mecánicas que varían localmente, eliminando la necesidad de juntas mecánicas. Este avance puede cambiar la manera en que se diseñan y fabrican estos dispositivos, ayudando en áreas como la medicina y la agricultura.

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El guante inteligente que ayuda a recuperar habilidades manuales después de un derrame cerebral

El accidente cerebrovascular, también conocido como ictus, es una de las principales causas de discapacidad en adultos en la Unión Europea. Cada año, aproximadamente 1,1 millones de personas se ven afectadas por esta condición.

Después de sufrir un ictus, muchos pacientes requieren rehabilitación para recuperar habilidades motoras y lingüísticas. Además de la terapia física y ocupacional, la musicoterapia se ha demostrado como una herramienta efectiva en la recuperación de pacientes con ictus.

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