
Como todo en la vida, las cosas cambian, y la forma de captar nuevos clientes también. Los vendedores cuentan en la actualidad con las herramientas tecnológicas necesarias para llegar a los potenciales clientes que podrían realizar compras en sus propios establecimientos físicos o en sus propias páginas de comercio electrónico. Y si no fuera suficiente, con el paso del tiempo también se incorporan nuevas herramientas que les faciliten dicha labor.
En este sentido, Google anuncia a través de su blog Google Commerce el lanzamiento de una nueva herramienta de auto-actualizaciones para todos los negocios de Estados Unidos, la cual estará disponible la próxima semana, y que permitirá a los vendedores crear ofertas de forma sencilla para atraer a los clientes potenciales a sus correspondientes establecimientos.
Con la herramienta de creación de ofertas, los vendedores podrán crear sus propias ofertas en cuestión de minutos y mostrarlos a los clientes locales a través de Google, incluyendo a Google Maps, donde los usuarios verán destacados sus respectivos negocios con un icono de una etiqueta azul en caso de buscar lugares cercanos o negocios similares, alertándoles de las ofertas. Los potenciales clientes podrán ver las ofertas mediante Google Offers en función de una serie de variables como la propia ubicación, gustos, y lo que están buscando.
Los vendedores sólo tendrán que pagar por el uso de este servicio en el momento en el que un cliente ha guardado una oferta, siempre dentro del presupuesto elegido.
Como bien anunciaron en el pasado mes de Julio, se trata de una de las nuevas vías para permitir a los clientes conocer nuevas ofertas acorde a sus intereses.


Bing también dispone de su propio servicio de ofertas de compras que reúne ofertas de plataformas como Groupon, Living Social y Restaurant.com, entre otros, alcanzando más de 200.000 ofertas de más de 14.000 ciudades de Estados Unidos. En principio todo parece ser interesante, pero hay algunos motivos que pueden frenar a los usuarios acceder a dichas ofertas, como pueda ser la inflexibilidad de cancelación por cualquier cuestión, o el hecho de tener que imprimir un número máximo de cupones o mostrar los codigos QR para establecer los correspondientes canjes.




