Desde hace casi un año Google le declaró la guerra a aquellos sitios web que, a pesar de que cuentan con versiones optimizadas para móviles -por cierto, una importante práctica que cada vez más gente adopta-, perjudican en gran medida la experiencia de navegación de los usuarios pues desde que acceden a dichos sitios, se les oculta el contenido de su interés. Es algo muy común con aquellos que intentan promocionar sus aplicaciones mediante anuncios gigantes de «instala nuestra app».
Perder el rótulo de «adaptado para móviles» en el buscador y alguna penalización temporal era lo anunciado en su momento como castigo, y solo afectaba a dicho último caso particular, pero ahora el tema pasa a otro nivel pues se generalizan los sitios penalizables a «todos aquellos que incorporen intersticiales intrusivos» y se da como fecha límite el 10 de enero de 2017 para realizar los cambios pertinentes antes de que se afecte su clasificación en los resultados del buscador.









