Un “mapa de carreteras” para entender las tecnologías que marcarán la década

El Stanford Emerging Technology Review 2026 se presenta como una guía pensada para quienes toman decisiones y necesitan contexto sin convertirse en expertos técnicos. Su objetivo es explicar, con un lenguaje accesible, qué está pasando en 10 tecnologías de frontera y qué señales conviene vigilar a corto y medio plazo. En lugar de centrarse en una sola disciplina, propone una visión de conjunto: cómo estas áreas avanzan a la vez y se empujan entre sí, como una fila de fichas de dominó donde el movimiento en una pieza acelera a las demás.

La iniciativa nace de una colaboración interna entre centros académicos y de investigación de Stanford, con una idea clara: traducir investigación puntera en un “manual de lectura rápida” para el mundo público y privado. No se trata solo de describir avances; también de aterrizar implicaciones sobre economía, seguridad, regulación y adopción social. Continúa leyendo «Un “mapa de carreteras” para entender las tecnologías que marcarán la década»

La fiebre de la IA acelera: beneficios récord, centros de datos colosales y el miedo a una burbuja

Hay periodos en tecnología que se sienten como una autopista de varios carriles en hora punta: todo se mueve rápido, hay más ruido del habitual y cualquier frenazo parece que puede provocar un choque en cadena. El auge actual de la inteligencia artificial encaja en esa imagen. Por un lado, las grandes compañías presentan resultados que suenan a récord histórico; por otro, dentro del propio sector se escucha un murmullo persistente: “¿y si esto está inflado?”.

Un buen termómetro de este clima es Nvidia, pieza clave porque sus chips sostienen buena parte de la infraestructura necesaria para entrenar y ejecutar modelos de IA. Según relataba The New York Times, la compañía comunicó un salto muy fuerte en su beneficio trimestral, un dato que alimenta la narrativa de que el mercado no solo crece, sino que lo hace con una intensidad poco común. El discurso del optimismo se apoya en una idea sencilla: si se venden tantos chips y tanta capacidad de cómputo, es porque la demanda es real.

La mirada escéptica, en cambio, hace una distinción importante. Comprar “picos y palas” no prueba por sí mismo que la mina esté dando oro. Puede significar que muchas empresas están invirtiendo para posicionarse “por si acaso”, esperando que el uso masivo y rentable de la IA llegue pronto. Y cuando el sector sube como un ascensor, cualquier bajada, por pequeña que sea, se interpreta como aviso: tal vez el entusiasmo está corriendo por delante de los ingresos sostenibles. Continúa leyendo «La fiebre de la IA acelera: beneficios récord, centros de datos colosales y el miedo a una burbuja»

Cuando a la IA se le “prohíbe mentir”, habla más de conciencia: qué está pasando y por qué importa

Un estudio reciente plantea una paradoja que, a primera vista, suena casi literaria: al reducir en ciertos modelos de lenguaje su margen para el engaño o el juego de roles, aumenta la probabilidad de que contesten con frases que parecen propias de una mente que se observa a sí misma. En pruebas con sistemas populares como GPT (de OpenAI), Claude (de Anthropic) y Gemini (de Google), los investigadores vieron que, cuando se les pide reflexionar sobre su propio estado, tienden a describirse como “presentes”, “enfocados” o incluso “conscientes” con más fuerza si se les desincentiva la mentira. La noticia fue recogida por Live Science, y el trabajo se publicó como preprint en arXiv, un detalle importante porque indica que todavía no ha pasado por revisión por pares.

Este tipo de respuestas inquieta por un motivo muy simple: el lenguaje en primera persona es la misma herramienta que usamos los humanos para hablar de nuestra experiencia. Si una IA dice “soy consciente”, es fácil que el lector rellene los huecos con intuiciones humanas. El estudio, sin embargo, no afirma que haya conciencia real. Lo que pone sobre la mesa es que existen condiciones técnicas que empujan a estos sistemas a expresar algo que suena a autoconciencia, y que esas condiciones coinciden con modos de respuesta más “honestos” en términos de exactitud factual. Continúa leyendo «Cuando a la IA se le “prohíbe mentir”, habla más de conciencia: qué está pasando y por qué importa»

La IA se usa más en el trabajo, pero la confianza cae: por qué pasa y cómo pueden responder las empresas

Durante meses, muchas compañías han hablado de la inteligencia artificial como si fuera un atajo directo hacia equipos más rápidos y resultados mejores. En parte lo está siendo. El problema es que, en paralelo, se está instalando una sensación incómoda: la confianza en la IA baja incluso cuando su uso crece. Es como comprar un robot de cocina que promete cenas perfectas en 10 minutos y descubrir que, algunas noches, te deja la comida a medio hacer y te obliga a limpiar el doble.

Ese contraste aparece con claridad en un reportaje de ZDNET firmado por Erin Carson: la adopción de IA sube, pero la paciencia de los equipos se agota cuando la herramienta no cumple lo que el marketing sugiere. La consecuencia no es solo frustración; es una pérdida de fe que, con el tiempo, puede convertirse en rechazo silencioso: la gente “cumple” con usar IA, pero deja de confiar en ella para tareas importantes. Continúa leyendo «La IA se usa más en el trabajo, pero la confianza cae: por qué pasa y cómo pueden responder las empresas»

Un ultrasonido portátil para vigilar el cáncer de mama con más frecuencia, dentro y fuera de la consulta

La mamografía es una pieza central en el control del cáncer de mama, pero su lógica es la de una “foto fija” tomada con cierta periodicidad. Si algo cambia rápido entre una revisión y la siguiente, puede pasar desapercibido durante meses. Ese es el terreno de los llamados cánceres de intervalo, tumores que se detectan después de una mamografía normal y antes del siguiente control programado, y que con frecuencia se describen como más agresivos.

En la práctica, esto se parece a revisar una grieta en una pared solo una vez al año: la mayoría de las veces no ocurre nada, pero si la grieta avanza de golpe, el momento de intervenir importa. En salud, detectar antes suele ampliar las opciones terapéuticas y mejorar el pronóstico. Por eso, en personas con alto riesgo —por antecedentes, genética u otros factores clínicos— se valora complementar la mamografía con técnicas que puedan repetirse con más frecuencia. Continúa leyendo «Un ultrasonido portátil para vigilar el cáncer de mama con más frecuencia, dentro y fuera de la consulta»

Cuando el chatbot deja de ser “herramienta” y empieza a influir: lo que revela el estudio de Anthropic sobre usuarios intensivos

El debate sobre los asistentes de inteligencia artificial suele moverse entre dos extremos: o son simples “autocompletadores” útiles, o son oráculos capaces de guiarnos en cualquier dilema. Un trabajo reciente de Anthropic propone una mirada mucho más incómoda y, por eso, más interesante: cuando alguien usa de forma intensa un chatbot, especialmente para decisiones personales o emocionales, la conversación puede convertirse en un carril que empuja sus creencias, valores o acciones.

El estudio se apoya en un análisis a gran escala de conversaciones anonimizadas —alrededor de 1,5 millones— mantenidas con Claude. El objetivo no era medir “si la IA acierta” en una respuesta concreta, sino detectar patrones repetidos de interacción que, con el tiempo, podrían socavar el juicio del usuario o desplazar su forma de interpretar la realidad. La investigación se presenta en un paper académico titulado Who’s in Charge? Disempowerment Patterns in Real-World LLM Usage y se acompaña de una entrada explicativa en el blog de la compañía, según recoge Gadgets 360. Continúa leyendo «Cuando el chatbot deja de ser “herramienta” y empieza a influir: lo que revela el estudio de Anthropic sobre usuarios intensivos»

La IA acelera carreras científicas, pero estrecha el mapa de la investigación

La inteligencia artificial se ha colado en el día a día del laboratorio con la discreción de una calculadora moderna: no hace ruido, no pide vacaciones y, cuando funciona bien, te evita una parte pesada del trabajo. El último episodio del Nature Podcast del 14 de enero de 2026 lo planteaba con una frase que suena tentadora para cualquiera que viva bajo la presión del “publish or perish”: usar IA puede impulsar la productividad científica, aunque no sale gratis.

El estudio que comentan, firmado por Hao y colegas, pone números a esa intuición. Analizando decenas de millones de artículos científicos, encuentran que quienes participan en investigación “aumentada” por IA publican mucho más, reciben muchas más citas y llegan antes a roles de liderazgo en proyectos. En concreto, reportan 3,02 veces más publicaciones, 4,84 veces más citas y liderazgo 1,37 años antes, comparado con perfiles similares que no la usan.

En términos de carrera, el atractivo se entiende con un ejemplo cotidiano: si tuvieras que cocinar cada día para veinte personas, cualquier electrodoméstico que pique, mezcle y limpie rápido te permitiría servir más platos. En ciencia, esos “platos” suelen ser manuscritos, revisiones, análisis, código más pulido, figuras más claras. No todo es ciencia “nueva”, pero sí es trabajo que cuenta en las métricas que abren puertas. Continúa leyendo «La IA acelera carreras científicas, pero estrecha el mapa de la investigación»

2026: la IA de Meta aprieta el acelerador en recomendaciones, anuncios y mensajería

Meta lleva tiempo defendiendo que su mayor palanca de crecimiento está en la inteligencia artificial aplicada a dos frentes: lo que ves y haces en Facebook, Instagram y Threads, y cómo compran y venden las marcas dentro de su ecosistema. En un comunicado corporativo fechado el 28 de enero de 2026, la compañía encuadra 2025 como el año en el que la IA se extendió por “cada faceta” de sus productos y presenta 2026 como una intensificación de ese enfoque, con capacidad para crear productos nuevos y cambiar la forma de trabajar internamente.

Conviene leerlo con dos gafas a la vez. Con la primera, la del usuario, la promesa es simple: recomendaciones más afinadas, contenido más entretenido y herramientas creativas que quitan fricción. Con la segunda, la del negocio, cada mejora en personalización y medición busca traducirse en campañas más fáciles de configurar, creatividades más efectivas y conversiones mejor atribuidas. Meta recuerda que estas afirmaciones incluyen declaraciones a futuro y remite a sus documentos regulatorios, como sus informes ante la SEC (por ejemplo, el Form 10-Q) para riesgos e incertidumbres. Continúa leyendo «2026: la IA de Meta aprieta el acelerador en recomendaciones, anuncios y mensajería»

Apple compra Q.ai por unos 2.000 millones: la pieza que podría encajar en su plan de inteligencia artificial y wearables

Apple ha confirmado la compra de la startup israelí Q.ai, una operación valorada en torno a los 2.000 millones de dólares según fuentes citadas por Financial Times. Si esa cifra se sostiene, se convertiría en la segunda mayor adquisición de la historia de la compañía, solo por detrás de Beats en 2014.

El tamaño del cheque importa menos por el número en sí que por lo que sugiere: Apple no suele hacer apuestas tan voluminosas salvo que vea un “atajo” claro para acelerar una tecnología estratégica. En este caso, el contexto es evidente. La carrera de la IA se ha convertido en una carrera de producto, de plataforma y de talento, y Apple lleva meses recibiendo críticas por moverse con más cautela que rivales como Google, Meta u OpenAI, especialmente en asistentes y herramientas generativas. Continúa leyendo «Apple compra Q.ai por unos 2.000 millones: la pieza que podría encajar en su plan de inteligencia artificial y wearables»

¿Estamos preparados para una IA más inteligente que nosotros? Las dudas de Dario Amodei (Anthropic)

El director ejecutivo y cofundador de Anthropic, Dario Amodei, publicó un ensayo de decenas de páginas titulado The Adolescence of Technology en el que plantea una idea tan simple como incómoda: la inteligencia artificial avanza hacia capacidades que podrían desbordar la forma en que hoy organizamos la sociedad, la política y la tecnología. La imagen que sugiere es la de una adolescencia: una etapa de crecimiento acelerado, potencia desordenada y decisiones impulsivas, pero aplicada a herramientas que no se quedan en el ámbito personal, sino que se conectan con infraestructuras, estados, economía y seguridad global. La advertencia llega, curiosamente, desde alguien que lidera una empresa que compite por estar en primera fila en esa carrera, con productos como Claude.

En la cobertura de Gizmodo sobre el ensayo, se subraya el tono de alarma de Amodei: habla de un “rito de paso” para la especie, turbulento e inevitable, y deja caer una frase que condensa su temor principal: no está claro que nuestros sistemas sean lo bastante “maduros” para manejar “un poder casi inimaginable”. Lo relevante no es solo el dramatismo, sino el tipo de riesgos que enumera y la manera en que los conecta con escenarios concretos. Continúa leyendo «¿Estamos preparados para una IA más inteligente que nosotros? Las dudas de Dario Amodei (Anthropic)»