Durante el último año, la privacidad ha pasado de ser un tema técnico a convertirse en conversación cotidiana: cuando un gobierno plantea un DNI digital, cuando una web pide verificar la edad para entrar o cuando una tienda online “sabe” demasiado sobre lo que miramos. Ese ruido no se va a apagar en 2026; va a cambiar de forma. En vez de debates abstractos sobre datos, veremos decisiones muy concretas sobre arquitectura, estándares y responsabilidades: quién emite una identidad, quién la valida, quién responde si algo sale mal y cómo se demuestra el cumplimiento sin convertirlo en teatro.
Varios expertos del sector coinciden en una idea: 2026 será el año en que muchas iniciativas de privacidad dejan la fase de prueba y se convierten en sistemas que deben funcionar todos los días, con auditorías, reglas claras y consecuencias. Continúa leyendo «2026 y la privacidad: identidades digitales, cumplimiento y una IA que aprende a guardar secretos»