Uno de los enormes problemas que tiene Blackberry es que nadie se acuerda de ellos cuando se desarrollan aplicaciones. Estamos acostumbrados a ver lanzamientos para android y para iOS, pero nunca se lee algo del estilo «tenemos ya disponibles las versiones para Blackberry y Windows Phone, con android y iOS en camino«. Windows Phone también sufre de ese problema, pero es mucho más grave con Blackberry.
En una carta abierta vemos como John Chen, CEO de la compañía, hablaba sobre neutralidad de red, pidiendo al presidente de los Estados Unidos una medida para que se considere todo el universo de plataformas durante el desarrollo de las aplicaciones.
Comentó que si las operadoras son las carreteras del nuevo siglo, las que construyen las vías para que la información pueda llegar a su destino, los vagones son controlados por los que crean las aplicaciones y los contenidos, y ese tema tiene que legislarse para impedir que se lancen apps únicamente para android y iOS.
Habló también de Netflix, quien olvidó a Blackberry y se niega a ofrecer contenido a sus clientes, y de Apple, quien lanzó iMessage solo para sus dispositivos.
Comentan en info como la estrategia de Microsoft fue diferente: ofrece incentivos financieros a los desarrolladores para que construyan aplicaciones para Windows Phone, parece que en Blackberry apuestan por medidas más «radicales».



2 GB de RAM, procesador Snapdragon S4 a 1.5 GHz, batería de 2515 mAh, cámaras frontal y trasera de 2 y 8 MP respectivamente, 178 gramos de peso, US$ 449 (cambiando a estadounidenses los 499 dólares canadienses presentados como su precio sin contrato) y pantalla táctil de 3.5 pulgadas (grande para traer teclado, aunque se desconoce su resolución) hacen parte de las más brillantes características que se han logrado incrustar en el nuevo BlackBerry Classic, reciente dispositivo de la compañía que pretende traer de regreso por enésima ocasión el teclado físico, el trackpad y buena parte del diseño de clásicos como el BlackBerry Bold que tanta fama le han brindado a la compañía, pero esta vez, con un enfoque más interesante.



