Un aparato nuevo vendido en la UE no puede gastar más de 0,5 W en su espera básica (0,8 W si muestra información, como un reloj), y medio vatio encendido todo el año cuesta alrededor de 1,10 euros. El piloto rojo de la tele moderna ya no es el problema. Lo que sí pesa son los equipos conectados a la red que esperan «despiertos» y los aparatos antiguos. Esta guía es para quien quiere saber dónde está el gasto antes de llenar la casa de regletas.
La cuenta que necesitas es muy sencilla, y es la misma que usa el IDAE en su Guía práctica de la energía (3.ª edición, 2010): vatios x horas x precio del kWh. Un año tiene 8.760 horas. Divide entre 1.000 para pasar de vatios-hora a kWh y multiplica por lo que pagas por kWh. Con esa fórmula se derrumban muchos mitos del modo espera… y aparecen otros gastos en los que casi nadie se fija. Continúa leyendo «Aparatos en espera: cuánto suman de verdad en la factura de la luz y cuáles conviene desenchufar»