Investigadores de la Universidad de Nagoya han logrado algo que hasta ahora solo podía imaginarse en ciencia ficción: transferir un comportamiento completamente ajeno de una especie a otra mediante la manipulación de un solo gen. Y no se trata de una simple respuesta fisiológica, sino de una compleja conducta social vinculada al cortejo.
Este experimento, que implica a dos especies de moscas de la fruta (“Drosophila melanogaster” y “Drosophila subobscura”), ha demostrado que un circuito cerebral puede ser reconfigurado genéticamente para expresar comportamientos que nunca antes había manifestado la especie receptora. Continúa leyendo «Un solo gen, un nuevo comportamiento: la sorprendente transferencia de conducta entre especies»