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¿Dice el ARN lo que hace una célula? Lecciones inesperadas de neuronas del pez cebra
Durante años, la biología ha perseguido una pregunta que suena sencilla y se vuelve resbaladiza en cuanto intentas responderla: ¿qué es, exactamente, un tipo celular? En el laboratorio, una respuesta muy práctica ha sido mirar qué ARN mensajero (los “mensajes” que salen de los genes para fabricar proteínas) aparece dentro de cada célula. Con técnicas de transcriptómica de célula única, hoy se puede leer ese “buzón de salida” a gran escala y agrupar células por patrones similares de expresión génica.
La idea tiene lógica. Si dos células envían mensajes parecidos, uno esperaría que construyan herramientas parecidas y, por tanto, que hagan un trabajo parecido. Es como clasificar a la gente por el contenido de su cesta de la compra: si ambas llevan pasta, tomate y queso, imaginas una cena similar. El problema aparece cuando recuerdas que con los mismos ingredientes se cocinan platos muy distintos, según el horno, el tiempo y la receta. En células pasa algo comparable: el mismo “inventario” de transcritos no garantiza la misma función, ni la misma forma, ni las mismas conexiones.
Esa tensión entre lo molecular y lo funcional es el corazón del debate que plantean M. Neşet Özel y Claude Desplan en un análisis publicado en Nature: definir tipos por transcritos es útil y escalable, pero puede ocultar diferencias importantes cuando intentamos entender cómo trabaja un tejido, en especial el cerebro. Continúa leyendo «¿Dice el ARN lo que hace una célula? Lecciones inesperadas de neuronas del pez cebra»