Existen muchas soluciones que nos permiten descargar vídeos online, aunque muchas de ellas no respetan la política de la web que almacena la información original, motivo por el cual es importante analizar con cuidado lo que estamos usando.
TubGet, por ejemplo, es un servicio web que nos permite descargar, en el formato de archivo que deseemos, aquellos vídeos alojados en Youtube, violando claramente la política del portal de vídeos de Google, ya que no está permitido bajar con aplicaciones de terceros los vídeos que los usuarios suben a Youtube.
Su funcionamiento es semejante a otros en su categoría, como streampocket: se informa la url de youtube y se descarga el vídeo en mp4, algo que podría permitir que cualquier persona baje el contenido original y lo suba de nuevo afirmando que es de su autoría.
Soluciones como Netflix ya permiten bajar el contenido de vídeo en el dispositivo para su disfrute posterior sin necesidad de conexión a Internet, y Youtube ofrece esta posibilidad en algunos países en desarrollo, donde es más común encontrarse sin conexión activa, pero siempre se realiza impidiendo que el usuario final tenga en su mano el archivo original en mp4, lo que facilitaría el pirateo y la distribución del material protegido por derechos autorales.






Tal ha sido la expectación creada con el lanzamiento de Google+, que tanto usuarios como empresas queremos pertenecer a su plataforma social, aunque a estos últimos, a las empresas y otro tipo de organizaciones, Google les pide paciencia, adviertiendo de que aún no creen sus propios perfiles corporativos, ya que a lo largo de este año ya podrán crear sus perfiles con las nuevas herramientas que Google les pondrá a su disposición (de hecho ya se están eliminando los perfiles de algunas empresas que se «adelantaron» al momento).
No hace falta más que volver la mirada al mundo para darnos cuenta de la velocidad con la que se modifican los tradicionales paradigmas asociados a la información, la comunicación y el conocimiento.