Google demanda a SerpApi por extraer resultados de búsqueda a gran escala

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El conflicto entre Google y SerpApi refleja una de las tensiones más profundas en la era de la inteligencia artificial: el uso masivo de contenido web para alimentar sistemas automáticos. En este caso, Google ha presentado una demanda contra SerpApi, acusando a esta empresa de extraer sus resultados de búsqueda mediante métodos automatizados que burlan los sistemas de protección diseñados precisamente para evitar este tipo de prácticas.

Según la denuncia presentada, SerpApi estaría accediendo a los resultados de búsqueda de Google utilizando técnicas que evaden mecanismos de seguridad, entre ellos SearchGuard, una herramienta desarrollada por Google en 2025 para bloquear accesos automatizados no autorizados. El objetivo de SerpApi es comercializar estos datos, que luego pueden ser utilizados por terceros —entre ellos, empresas que desarrollan herramientas de IA—, sin pagar por el acceso ni respetar los derechos asociados al contenido indexado por Google.

Cómo funciona SearchGuard y por qué es relevante

Para entender la magnitud del problema, es importante explicar qué es SearchGuard. Se trata de un sistema de defensa implementado por Google para evitar que bots automatizados accedan a su motor de búsqueda y recopilen resultados de manera masiva. Funciona mediante una combinación de técnicas de detección de comportamiento automatizado, análisis de tráfico sospechoso y validación de identidad del usuario.

SearchGuard no solo protege los intereses de Google, sino también los de sus socios de contenido —medios de comunicación, sitios especializados y otras plataformas— cuyos fragmentos y enlaces aparecen en los resultados de búsqueda. Cuando un sistema como SerpApi copia esos datos a gran escala, el impacto no es solo económico, sino también reputacional y estratégico, ya que terceros podrían reutilizar ese contenido fuera de contexto o sin atribución.

Las acusaciones contra SerpApi: evasión y suplantación

Según la demanda, SerpApi no solo elude las barreras tecnológicas, sino que simula ser un usuario legítimo. Para lograrlo, modifica sus solicitudes automáticas para que parezcan originadas por personas reales. Esto implica manipular direcciones IP, agentes de usuario y otros identificadores, un comportamiento que Google considera engañoso y deliberado.

Google afirma que SerpApi envía diariamente cientos de millones de solicitudes automatizadas disfrazadas, lo que representa una carga significativa para sus servidores y un intento sistemático de apropiarse de contenido protegido. En términos legales, se trataría de una violación directa de la Ley de Derechos de Autor, así como de normativas relacionadas con el uso de medidas tecnológicas para controlar el acceso a contenidos digitales.

Precedentes: Reddit también se enfrentó a SerpApi

Este no es el primer enfrentamiento legal de SerpApi por prácticas similares. En octubre, Reddit también demandó a esta empresa —junto con otras dos—, acusándola de extraer masivamente publicaciones de sus foros para alimentar los modelos de lenguaje de una startup de IA llamada Perplexity. Aunque la demanda de Google no menciona directamente a esta compañía, sí se refiere brevemente a la acción legal de Reddit, sugiriendo que existe un patrón preocupante de comportamiento entre algunas plataformas de scraping.

Esto señala una preocupación creciente en el ecosistema digital: muchas empresas que desarrollan modelos de IA necesitan grandes volúmenes de datos para entrenar sus algoritmos. Y ante la falta de datasets públicos suficientes, recurren a sistemas de scraping para recolectar información en la web, a veces vulnerando los términos de servicio de las plataformas.

El dilema ético y legal del scraping masivo

El caso de SerpApi reabre el debate sobre los límites del scraping web en una era dominada por la automatización y la IA. Técnicamente, el scraping no es ilegal en todos los contextos. Muchas webs públicas pueden ser indexadas por herramientas automatizadas, como hacen los motores de búsqueda. Sin embargo, cuando una plataforma como Google establece barreras explícitas contra este tipo de prácticas —y cuando el contenido accedido está protegido por derechos de autor—, la legalidad se vuelve difusa y dependiente del uso que se le dé a los datos obtenidos.

Desde la perspectiva de Google, el scraping a gran escala compromete no solo sus intereses comerciales, sino también la calidad de su motor de búsqueda y la experiencia del usuario. Si los datos que recopila y organiza son duplicados sin control, pueden aparecer en plataformas de terceros sin contexto, sin garantías de veracidad y sin el valor añadido que Google asegura a través de sus algoritmos.

Implicaciones para el futuro de los datos en internet

Esta demanda podría sentar un precedente importante para otros casos similares. Si el tribunal falla a favor de Google, podría reforzar el derecho de las plataformas a proteger sus datos mediante mecanismos técnicos, incluso cuando esos datos estén públicamente visibles. Por otro lado, si SerpApi logra defender su postura, se abriría la puerta a nuevos enfoques de recopilación de datos, especialmente para proyectos relacionados con la inteligencia artificial.

La tensión entre acceso libre a la información y protección de contenidos se ha convertido en uno de los ejes centrales del desarrollo digital. Empresas como Google, Reddit y otros gigantes tecnológicos están trazando líneas rojas frente al uso masivo de sus contenidos por parte de terceros. Al mismo tiempo, startups y desarrolladores de IA reclaman acceso a grandes volúmenes de datos para mantener la innovación competitiva.

En este contexto, el desenlace del caso Google vs SerpApi podría marcar el rumbo de cómo se regula el acceso automatizado a los contenidos en línea en los próximos años.