En UC San Diego, la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta clave para impulsar avances en áreas tan diversas como la salud, el cambio climático y las artes. Investigadores de distintas disciplinas están encontrando formas creativas y efectivas de aplicar algoritmos inteligentes para resolver problemas complejos, acelerar descubrimientos y mejorar la calidad de vida.
Nuevas respuestas para enfermedades complejas
Uno de los logros más destacados se produjo en el estudio del Alzhéimer. Un equipo de bioingenieros descubrió que el gen PHGDH, previamente considerado solo un marcador, en realidad tiene un papel activo en el desarrollo de la enfermedad. La IA ayudó a modelar la estructura tridimensional de las proteínas implicadas, revelando una función «oculta» de este gen que altera la expresión genética en las neuronas, un fenómeno conocido como «moonlighting».
En la lucha contra la tuberculosis, una enfermedad que sigue afectando a millones, la pareja de investigadores Joe y Kit Pogliano, en colaboración con Linnaeus Bioscience y el Seattle Children’s Research Institute, desarrolló MycoBCP, una herramienta potenciada por IA que analiza cómo actúan los medicamentos en las bacterias. Esta tecnología combina el perfilado citológico con aprendizaje profundo, permitiendo detectar cambios microscópicos que serían invisibles para el ojo humano.
El corazón también se ha beneficiado de estas innovaciones. Ingenieros lograron registrar señales externas del músculo cardiaco y reconstruir con IA lo que ocurre en su interior, sin necesidad de procedimientos invasivos. Este enfoque abre la puerta a monitoreos más seguros y a una comprensión más profunda del funcionamiento cardiaco.
Para los tratamientos de cáncer de mama, nuevas técnicas de aprendizaje profundo están ayudando a planificar terapias de radiación con mayor precisión. Se reduce así el riesgo de que órganos vitales como el corazón o los pulmones reciban dosis dañinas, mejorando la seguridad y eficacia del tratamiento.
IA que se mueve con el cuerpo
Otra de las innovaciones más prometedoras es un parche flexible y sin cables que se adhiere a la piel y monitoriza la actividad muscular en tiempo real. Este dispositivo, creado por ingenieros de UC San Diego, puede controlar un brazo robótico o usarse para otros fines de interacción humano-máquina. La IA integrada interpreta las señales musculares y las traduce en acciones, algo que podría transformar la forma en que se realizan terapias de rehabilitación o se desarrollan prótesis inteligentes.
Mejor visión gracias a la inteligencia artificial
En el ámbito de la oftalmología, estudiantes de ingeniería eléctrica trabajan junto al Jacobs Retina Center para mejorar herramientas de visión por computadora aplicadas al diagnóstico y tratamiento de enfermedades oculares. Esta colaboración entre medicina e ingeniería, poco común en el entorno académico, permite desarrollar soluciones que responden directamente a las necesidades de los pacientes y los clínicos.
Pronósticos climáticos en tiempo récord
En cuanto al cambio climático, investigadores de UC San Diego y del Allen Institute for AI han creado Spherical DYffusion, un modelo generativo que combina datos físicos con técnicas de IA para proyectar patrones climáticos a 100 años vista en apenas 25 horas. Esta velocidad, 25 veces mayor que los métodos tradicionales, permite explorar más escenarios sin depender de supercomputadoras, lo que podría cambiar el modo en que se planifican las respuestas a la crisis ambiental.
IA contra incendios forestales
El sistema ALERTCalifornia, con más de 1.200 cámaras desplegadas en zonas remotas, utiliza IA para detectar humo, monitorear incendios y facilitar evacuaciones. El equipo de WIFIRE en el Supercomputer Center de UC San Diego analiza en tiempo real estas señales para predecir la propagación del fuego. Esta información se integra en FIRIS, una red estatal que ofrece a los equipos de emergencia datos precisos en minutos. Gracias a sensores aéreos con imagen infrarroja, es posible rastrear incendios incluso entre el humo, ganando tiempo crítico para responder ante la amenaza.
Creatividad aumentada con algoritmos
La IA también está transformando la manera de crear arte. Memo Akten, artista y profesor del Departamento de Artes Visuales, trabaja con algoritmos para explorar la relación entre el cuerpo humano, la naturaleza y la conciencia planetaria. En su instalación «Superradiance. Embodying Earth.», combinó danza, poesía, neurociencia y generative AI para crear una experiencia inmersiva que reflexiona sobre la interconexión entre las personas y el planeta.
Akten no ve la IA como una amenaza a la creatividad, sino como una herramienta colaborativa que permite explorar grandes preguntas desde ángulos novedosos. Su enfoque combina motivaciones conceptuales con experimentación técnica, y ha sido reconocido con premios como el Golden Nica de Ars Electronica.
Un enfoque transversal y comprometido
Lo que distingue a los esfuerzos en UC San Diego es la integración real de la IA en problemas prácticos. No se trata solo de adoptar herramientas modernas, sino de cultivar un entendimiento profundo de su potencial y sus desafíos. Profesionales como Tricia Bertram Gallant, directora de la Oficina de Integridad Académica, subrayan la necesidad de que el mundo educativo abrace estas tecnologías desde la alfabetización y el pensamiento crítico.
El compromiso de la universidad muestra que el futuro de la IA no depende solo de algoritmos sofisticados, sino de quienes sueñan con aplicar ese conocimiento para mejorar el mundo, desde los laboratorios hasta las aulas y las galerías de arte.
