Jules, la nueva IA de Google que programa contigo y por ti

Publicado el

Ilustración abstracta y colorida de un programador colaborando con una inteligencia artificial en la creación de código, inspirada en la herramienta Jules de Google.

Google acaba de dar un paso firme hacia el futuro de la programación asistida por inteligencia artificial con la presentación de Jules, una herramienta que no solo sugiere líneas de código, sino que entiende proyectos completos y actúa como un compañero de desarrollo silencioso y constante. En este artículo te explicamos en detalle en qué consiste esta nueva propuesta, cuáles son sus capacidades y por qué podría marcar un antes y un después en la forma en la que trabajamos con código.


Qué es Jules y en qué se diferencia de otros copilotos

Jules es un agente asíncrono de programación, una herramienta de inteligencia artificial desarrollada por Google que va más allá del autocompletado tradicional. A diferencia de asistentes como GitHub Copilot, que ofrecen sugerencias en tiempo real mientras escribes, Jules analiza el proyecto completo, lo comprende en su conjunto y actúa de forma autónoma.

Piensa en Jules como ese compañero que se encarga de revisar todo el repositorio mientras tú haces otras tareas, y que cuando terminas, te presenta una lista clara de cambios, correcciones y mejoras que ha implementado sin interrumpirte. Esta filosofía encaja con la corriente conocida como «vibe coding», donde el desarrollador puede enfocarse en el «qué» quiere lograr mientras la IA se ocupa del «cómo».


El auge del «vibe coding»: código con flow

El «vibe coding» es una tendencia reciente en la que el programador se apoya en sistemas de IA para escribir código de manera fluida y menos mecánica. Como si usaras un asistente de voz para escribir un mensaje de WhatsApp mientras cocinas, estas herramientas te permiten centrarte en la idea, dejando los detalles técnicos a la IA.

Plataformas como Cursor o Windsurf se han posicionado rápidamente en este sector. Incluso OpenAI adquirió Windsurf por 3.000 millones de dólares, una cifra que subraya la importancia estratégica de estas soluciones. Ahora Google responde con Jules, una propuesta que promete no quedarse atrás.


Cómo funciona Jules: del repositorio a la acción

El funcionamiento de Jules es sencillo en su concepto, pero sofisticado en su ejecución. Al conectarse con tu repositorio de GitHub, Jules clona todo el proyecto en una máquina virtual que vive en Google Cloud. Desde allí, analiza el código como un programador humano lo haría, detectando patrones, problemas, dependencias y posibles mejoras.

Entre sus capacidades se encuentran:

  • Diseño de pruebas automáticas para garantizar que el código funciona correctamente.
  • Creación de nuevas funcionalidades a partir de peticiones del desarrollador.
  • Corrección de errores detectados en el flujo de trabajo.
  • Actualización de dependencias obsoletas.
  • Generación de registros de cambios (diffs) e incluso explicaciones en formato de audio.

Al actuar de forma asíncrona, Jules no necesita tu supervisión en tiempo real. Puedes iniciar el proceso, irte a preparar un café, y al volver, encontrarte con una lista de tareas completadas, todas bien documentadas y listas para ser revisadas.


Privacidad y control: puntos clave para los desarrolladores

Uno de los temores comunes al usar herramientas de IA es la privacidad del código fuente. En este aspecto, Google ha querido ser claro: Jules es privado por defecto. Es decir, el código con el que trabajas no se utilizará para entrenar futuros modelos de IA, y toda la actividad ocurre dentro de un entorno aislado en la nube.

Esta garantía de privacidad resulta especialmente atractiva para equipos que trabajan en software propietario o en proyectos con requisitos legales estrictos.


Integración sin fricciones: GitHub como puente

Jules ha sido diseñado para funcionar de forma transparente con GitHub, lo que significa que no es necesario instalar plugins ni extensiones adicionales. La integración directa permite mantener el flujo de trabajo actual sin complicaciones.

Este enfoque sin fricciones permite a Jules insertarse de forma natural en el día a día de los desarrolladores. No hay curva de aprendizaje compleja, y se puede empezar a trabajar con él desde el primer momento.


Ya disponible (con VPN, si hace falta)

Google ha lanzado Jules en beta pública para Estados Unidos, pero cualquier desarrollador del mundo puede probarlo utilizando una VPN. Basta con simular una conexión desde ese país y acceder a la dirección jules.google para comenzar a experimentar con esta nueva herramienta.

En esta etapa inicial, no hay límites estrictos de uso, siempre que no se abuse del servicio, por lo que es un buen momento para ver de primera mano cuánto puede aportar Jules a tus proyectos.


Hacia una nueva forma de programar

La aparición de herramientas como Jules plantea una pregunta interesante: ¿seguiremos escribiendo código como hasta ahora? Para muchos, estas soluciones abren la puerta a una programación más conceptual, donde el enfoque se pone en los objetivos y no tanto en la sintaxis.

Es posible que en poco tiempo, escribir funciones manualmente sea tan poco habitual como lo es hoy dibujar un mapa con papel y lápiz. Las IAs como Jules no reemplazan al programador, pero lo complementan, quitándole las tareas repetitivas para que pueda centrarse en la parte creativa y estratégica del desarrollo.