Crear música con IA: qué herramientas hay, de quién es la canción y si puedes subirla a Spotify o YouTube

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Crear música con IA: qué herramientas hay, de quién es la canción y si puedes subirla a Spotify o YouTube

Si quieres hacer canciones con IA para un vídeo o tu canal, la pregunta importante no es qué herramienta suena mejor, sino qué te dejan hacer con el resultado. Resumen rápido: en Suno solo los planes Pro y Premier dan descargas y derechos comerciales; con las condiciones actuales de Udio no puedes descargar ni subir nada a otras plataformas; Spotify y YouTube admiten música generada con IA, pero persiguen la suplantación de voces y piden etiquetarla. Y la ley española reserva la autoría a las personas.

Todo lo que sigue sale de las condiciones y páginas de ayuda oficiales de cada servicio, consultadas el 28 de octubre de 2026. Cambian a menudo: revísalas antes de publicar.

¿Qué herramientas sirven para crear canciones con IA?

Las vías más visibles son Suno, Gemini y plataformas como Magnific que integran modelos de terceros. Udio sigue en marcha, pero en un modelo cerrado.

Suno presentó el 9 de septiembre de 2026 su generación v6, desarrollada con Warner Music Group, BMG y Believe. Son tres modelos: v6 y v6-wild para los planes Pro y Premier, y v6-mini para todo el mundo. Permiten editar una parte de la canción o partir de texto, audio, imágenes o vídeo, y sustituirán a los modelos anteriores.

Gemini genera pistas de 30 segundos con Lyria 3 desde el 18 de febrero de 2026, para mayores de 18 años y también en español. Google incrusta en todas ellas la marca de agua inaudible SynthID y dice que el modelo no está pensado para imitar a artistas concretos.

Magnific (antes Freepik) tiene un generador de música que funciona con modelos de ElevenLabs y Google, con pistas de 10 segundos a 5 minutos, instrumentales o con voz si escribes la letra.

El resultado depende de cómo describas género, tempo e instrumentos: las técnicas para escribir buenos prompts en las que coinciden OpenAI, Anthropic y Google valen también aquí.

¿De quién es la canción que genera la IA?

Depende del servicio y del plan, y ni pagando te garantizan derechos de autor. En Suno, con Pro o Premier la empresa te cede los derechos que pueda tener sobre la canción; con el plan gratuito te comprometes a un uso personal y no comercial.

Las condiciones de Suno, en vigor desde el 3 de septiembre de 2026, añaden dos matices. Suno advierte de que, por la naturaleza del aprendizaje automático, no garantiza que exista derecho de autor sobre lo generado. Y el uso comercial solo cubre lo descargado por sus canales y dentro del cupo de tu plan; grabar o extraer el audio está prohibido, igual que borrar su marca de agua para ocultar el origen de la pista.

Los cupos, según su página de precios a octubre de 2026: el plan gratuito da 50 créditos al día, ninguna descarga y ningún derecho comercial; Pro (9 euros al mes) incluye 20 descargas mensuales, y Premier (28 euros al mes), 60. Lo descargado conserva el permiso comercial aunque canceles.

Udio va en la dirección contraria. Sus condiciones, revisadas el 12 de noviembre de 2025, dicen que la empresa o sus licenciantes son dueños de lo generado, prohíben descargarlo y explotarlo comercialmente y vetan expresamente subirlo a YouTube, Spotify o TikTok. Es el modelo que salió del acuerdo con Universal Music Group de octubre de 2025, que anunciaba una plataforma de suscripción con licencia para 2026; mientras tanto, el servicio actual quedaba como un entorno cerrado, con las creaciones controladas dentro de la propia Udio.

Magnific afirma que las pistas son tuyas y que sus planes de pago incluyen licencia comercial completa.

¿Y la ley española? La Ley de Propiedad Intelectual dice en su artículo 5 que se considera autor a «la persona natural que crea» la obra. Mi lectura: una canción salida de un prompt de dos líneas encaja mal ahí; cuanto más pongas tú (letra, melodía, arreglos), más sólida será tu posición. Lo que firmas con Suno o Magnific regula tu relación con esas empresas; no te convierte en autor.

¿Se puede subir música hecha con IA a Spotify o YouTube?

Sí, con condiciones. Spotify no prohíbe la música generada con IA, pero sí la suplantación de voces sin permiso y el spam; YouTube obliga a avisar cuando esa música es el elemento central del vídeo.

Spotify fijó sus reglas en un anuncio de septiembre de 2025: solo admite imitar la voz de un artista con su autorización, anunció para ese otoño un filtro contra el spam musical (subidas masivas, duplicados) y apoya el estándar del sector DDEX para declarar en los créditos qué partes de una canción usan IA. Dice haber retirado más de 75 millones de pistas spam en los 12 meses previos. Desde el 16 de abril de 2026 muestra en beta esos créditos cuando los envía la discográfica o la distribuidora, y recalca que trata igual toda la música.

La suplantación de voz es la línea roja más clara: es el mismo mecanismo de las estafas con voz clonada por IA, frente a las que conviene una palabra clave familiar.

YouTube, en su ayuda sobre contenido generado con IA, pone la música generada con IA como ejemplo de lo que hay que marcar en «Uso de IA» al subir el vídeo. Si no lo haces sistemáticamente, puede retirar contenido o suspenderte del Programa para Partners; declararlo no reduce la audiencia ni la monetización. Lo que sí impide cobrar es la política de contenido no auténtico, así llamada desde el 15 de julio de 2025, que excluye la IA genérica producida en masa.

Y antes de subir nada, vuelve al contrato: Udio lo prohíbe, y Suno recuerda que cada plataforma pone sus reglas y que los titulares de derechos pueden reclamar ingresos de la distribución.

Lo que dice la ley europea, y el aviso que llegó de Alemania

El Reglamento europeo de IA obliga, en su artículo 50, a los proveedores de estas herramientas a marcar el audio sintético en un formato legible por máquina. Y quien publique en una actividad profesional una ultrasuplantación, como la voz de una persona real, debe avisar de que es artificial; en una obra artística basta con revelarlo sin estropearla.

Ese artículo se aplica desde el 2 de agosto de 2026, pero el Ómnibus digital sobre IA da hasta el 2 de diciembre de 2026 a los generadores ya existentes para el marcado. Es una lógica distinta a la de los detectores que intentan adivinar si un texto está escrito con IA: aquí la señal la incrusta el propio generador.

El aviso más serio vino de un tribunal. El 31 de julio de 2026, el Tribunal Regional de Múnich I dio la razón en lo sustancial a la GEMA, la gestora alemana de derechos musicales, frente a Suno. Según el comunicado judicial, seis canciones, entre ellas «Forever Young» y «Daddy Cool», estaban memorizadas en los modelos v3.5 y v4, la excepción de minería de datos no ampara esa copia y la responsable de los resultados era la empresa, no los usuarios. La sentencia no es firme.

Mi postura: hoy, lo que compras al pagar un generador de música es un permiso contractual, no una autoría. Sirve para un vídeo o un anuncio, pero las condiciones cambian (las de Suno, en septiembre; las de Udio, tras su acuerdo con Universal) y nadie te garantiza que una pista no se parezca demasiado a otra.

Si vas a monetizar, paga el plan con derechos comerciales, declara la IA, no imites voces reales y pon de tu parte todo lo posible: letra, estructura, edición. Las discográficas han pasado de pleitear a licenciar; eso ordena el mercado, pero a quien sube canciones todavía no le garantiza nada.